21 de febrero de 2015 / 08:43 p.m.

Cancún.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) suspendió las actividades de nado con delfines en una de las sedes de la empresa Dolphin Discovery que opera de manera irregular desde hace dos años en el Hotel Moon Palace en Cancún, Quintana Roo.

"No se específica ni cuenta con la autorización de impacto ambiental, ni el permiso de operar como delfinario; es por eso que están suspendidas las actividades del nado con delfines en el delfinario del Moon Palace, que cuenta con 10 ejemplares, a los que se les revisó su estado de salud y su legal procedencia", explicó Alejandro del Mazo, subprocurador de Recursos Naturales de la Profepa.

Desde 2012 organizaciones ambientalistas y ciudadanos denunciaron ante la Secretaría de la Función Pública que ese centro recreativo se construía ilegalmente en el área natural protegida Parque Nacional Arrecife, de Puerto Morelos, avalado por la entonces delegada de la Semarnat en el estado, Gabriela Lima.

Pero el delfinario se terminó y comenzó a operar sin contar con una autorización de impacto ambiental y fue apenas el 15 de enero cuando la empresa Dolphin Discovery ingresó a evaluación de impacto ambiental de la Semarnat el proyecto "Dolphin Discovery Riviera Cancún" para operar en la zona marina adyacente al hotel.

En un recorrido se constató que el delfinario está frente al referido hotel, que en 2010 fue sede de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático. "Fue construido sin la manifestación de impacto ambiental en diciembre en 2012. Desde entonces denunciamos a la que era delegada de la Semarnat por haber dado una exención de autorización de impacto ambiental; se suponía que iban a reparar un muelle de 80 metros y lo que estaba solicitando el promovente era realmente un encierro, no era una restauración de un muelle preexistente y desde que se hizo la solicitud era claro en los planos que se trataba de un delfinario", dijo Alejandra Serrano, directora regional del Centro Mexicano de Derecho Ambiental oficina sureste.

De acuerdo con la abogada ambiental, el delfinario consiste en una pasarela de tres metros de ancho, por 330 de largo, cuatro bandas de atraque en forma rectangular: dos de 75 metros de largo y otras dos de 48 metros por tres de ancho. Además, seis muelles interiores de 20 metros de largo y dos muelles de 40 metros, recubiertos de malla con lo que forman encierros. Obras que, de acuerdo con la organización, no corresponden a las que la empresa manifestó para rehabilitación.

Sin embargo, Alejandro del Mazo consideró que la empresa sí obtuvo los permisos para construir el delfinario, por lo que advirtió que la ex funcionaria de la Semarnat no contravino la legislación y no es merecedora a sanción.

No obstante, la obra viola el Programa de Manejo del Parque Nacional Arrecife de Puerto Morelos,  que prohíbe ejemplares confinados, así como la construcción de infraestructura que pudiera dañar los arrecifes de coral.

Según estudios de investigadores de la UNAM y la propia Conanp, el delfinario está causando estragos en los pastos marinos de la laguna arrecifal, que son sitios de crianza para importantes especies como el caracol rosado, que también es una especie protegida.

Los pobladores iniciaron una campaña en Change.org para demandar al presidente Enrique Peña que la Semarnat no autorice el proyecto.

FANNY MIRANDA / MILENIO