DANIELA MENDOZA LUNA
28 de julio de 2013 / 02:41 p.m.

Monterrey.- • Nuevo León es reconocido por ser el estado con menos pobres del país, con un índice de 21 por ciento, sin embargo y aunque sus programas sociales son variados, no existe una medición de cómo éstos estén mejorando la calidad de vida de los 986 mil habitantes que viven en estas condiciones.

El Consejo Nacional de Evaluación de las Políticas de Desarrollo Social (Coneval) reconoce la existencia de normas, programas y personal cualificado en la Secretaría de Desarrollo Social del Estado para llevar a cabo las tareas de bienestar social, sin embargo no existen mecanismos de seguimiento adecuados, y así lo deja ver en su evaluación y monitoreo realizado en 2011, el último diagnóstico que se tiene hasta la fecha.

Una de las problemáticas más importantes es la creación de programas nuevos sin la elaboración de un diagnóstico para las zonas de atención y sin un responsable que se haga cargo específicamente de esta tarea.

Esta misma carencia la tiene también la integración de un Padrón Único de Beneficiarios.

El documento a la letra resalta: “En la práctica, el estado cuenta con padrones de beneficiarios sólo de los programas Apoyo Directo al Adulto Mayor y Apoyo a Personas con Discapacidad de la SDSOCIAL, en los cuales se determina el nombre del beneficiario, su ubicación geográfica, el programa del cual recibe apoyo y el tipo de apoyo, aunque no siempre se especifica el responsable de actualizarlos”.

Por otro lado, las Reglas de Operación (ROP) de cada uno de los programas que se manejan: Adultos Mayores, Apoyo a Discapacitados, Jefas de Familia, entre otros, no son claras, lo cual las hace susceptibles a la falta de seguimiento.

PRESUPUESTOS OSCUROS

En el Presupuesto de Egresos es posible identificar el que es considerado como de desarrollo social, así como los recursos asignados a la Secretaría de Desarrollo Social en la entidad, sin embargo éstos no se establecen por programa.

Para la Coneval, el presupuesto por programa es un factor que permite avanzar en la construcción de uno orientado a resultados, sin embargo, al no encontrarse documentación, no es posible hacerlo.

En lo que va de esta administración, la Secretaría de Desarrollo Social no ha buscado evaluar sus programas de atención para buscar resultados sobre su penetración en la población más desfavorecida.

En la Ley de Desarrollo Social no existen definiciones en materia de evaluación, aunque sí establece que éstas deben realizarse.

En los últimos años, los únicos resultados en la materia se hicieron públicos en los años de 2006 y 2009 con la anterior administración y fueron realizados por analistas externos.

En la actual dependencia no existen evidencias de tareas de seguimiento realizadas y, por ende, tampoco seguimiento para el mejoramiento en la implementación de programas.

"En la práctica el estado posee indicadores de resultados y de gestión para los programas sectoriales del estado y para los programas operativos anuales de las dependencias, la última medición disponible corresponde a 2011", señala.