16 de noviembre de 2013 / 05:29 p.m.

Gijón.- El director francés Patrice Leconte ha asegurado hoy que en su película "A promise", que inauguró anoche la sección oficial del Festival Internacional de Cine de Gijón, le ha dado protagonismo a "los silencios, porque el amor sólo puede ser expresado sin palabras"."El sentimiento amoroso es algo que conmociona y por lo tanto sólo puede ser expresado sin palabras", ha dicho el cineasta para justificar el "peso de los silencios y de las miradas" en la mayoría de los planos secuencia intimistas de su última obra.Leconte, que inició su carrera de director de cine en 1976 pero adquirió fama internacional en 1990 con "Le mari de la coiffeuse" ("El marido de la peluquera"), ha dicho que "A promise" es una película "de silencios", porque así lo requería la trama.El cineasta, que nació en París en 1947, ha dicho sentirse "fascinado" por la historia del triángulo amoroso de la novela "Viaje al pasado", del escritor austríaco Stefan Zweig, en la que se ha basado la película."A promise" está ambientada en Alemania en los años previos a la Primera Guerra Mundial y cuenta la historia de un triángulo amoroso que surge cuando un joven se enamora de la mujer de su jefe.Protagonizada por Rebeca Hall, Alan Rickman y Richard Madden, la película, que ha sido incluida en la sección oficial del Festival aunque fuera de concurso, fue aplaudida por el público al finalizar su proyección anoche tras la gala de inauguración.El director ha recordado que se lanzó a la "aventura" de filmar esta obra cuando leyó la novela de Zweig por recomendación de un amigo que le dijo que ese libro "tenía una película".Leconte ha dicho que leyó la novela en una noche y que a la mañana siguiente le telefoneó a su amigo y le dijo que tenía razón, que iba a filmarla pero con un final distinto al que imaginó el autor.Leconte ha recogido anoche el premio Animafix, que ganó en la pasada edición del certamen de Gijón por su película de animación "Le magasin des suicides".El cineasta ha admitido que "puede parecer raro" que después de una carrera con 30 largometrajes se decidiera a hacer una película de animación, pero al hacerla ha sentido "tener una libertad como nunca antes".Leconte ha asegurado que desea volver al cine animado y que lo hará en cuanto "se presente la primera oportunidad".El director galo es, además, presidente del jurado internacional del Festival de Gijón, que juzgará las quince películas que concursan en esta 51 edición.Leconte ha dicho asumir ese papel "con un sentimiento contradictorio de orgullo y de vergüenza", porque se considera "incapaz" de juzgar la obra de los demás."Me encanta estar aquí y que me hayan elegido para presidir el jurado, pero a menudo me pregunto quién soy yo para juzgar a los demás", ha afirmado.La actriz española Aida Foch, el escritor y guionista Ray Loriga, el realizador argentino Pablo Giogelli y el director del Festival de Cine de Guadalajara (México), Ivan Trujillo, completan el jurado. 

EFE.