26 de agosto de 2013 / 02:27 p.m.

Monterrey  • Cerrar su fuente de empleo no lo esperaban y más cuando ya tenían compromisos adquiridos como la colegiatura de sus hijos pendiente.

Un botón de muestra es Cecilio Torres, un empleado de atención al cliente que laboraba en el Casino Caliente Gonzalitos, en el área de bingo.

Simplemente, no lo esperaba… sólo de propinas obtenía 500 pesos diarios, más el sueldo mensual.

“Económica y moralmente (nos afectó) mucho, porque el salario de un casino no se asemeja a un salario de una maquiladora o algo por el estilo, como la alcaldesa que nos quería conseguir un trabajo con un salario con 800 pesos por semana.

“Estamos acostumbrados a sacar 500 pesos por día de pura propina además del salario”, señala.

¿Cómo les afectó?

De repente nos cerraron, sí fue un golpe muy duro y hemos estado sobreviviendo, ahorita la empresa ya no nos está pagando ni nada por el estilo y ya esto se vuelve raquítico.

¿Cuánto tenías trabajando?

Yo tengo 10 años trabajando ahí; más aparte muchos compañeros ya tienen trabajando ahí mucho tiempo.

¿Tienes hijos?

Estoy casado, tengo dos hijas, mi esposa y, por ejemplo, ellas que van a la preparatoria, imagínate, son seis mil 500 pesos por cada una de cuota, ¿de dónde los sacas?, estamos hablando de 13 o 14 mil pesos, tenemos que pedir prestado (ahora) cuando (antes) teníamos la solvencia.

Fue un golpe económico y también emocional, porque no consigues un trabajo así donde sea.

¿Qué has hecho?

Hemos estado trabajando de aquí y de allá y consiguiendo hasta dos trabajos, para poder tener la solvencia que teníamos antes y los compromisos económicos que teníamos; y esa era otra: uno tenía gastos ya fijos y todo, y de la noche a la mañana te dicen que te van a quitar tu fuente de empleo.

Yo creo que la alcaldesa no midió eso, y no soy el único, mucha gente nos vimos afectados en esa situación.

¿Qué mensaje le darían a la alcaldesa?

Le pediría que apelara a su buen criterio, como ella argumentaba en su campaña política; el 65 por ciento de la población de desempleados son mujeres como ella y hay muchas mujeres adultas. Si ella presume de una sensibilidad por ser mujer, creo que está actuando en contra de sus principios: que se apegara a sus principios. Ahora platica con Dios, no creo que de Dios le haya dicho: quítale el pan de la boca a unos mil 200 trabajadores.

¿Qué va a pasar?

Pues, hay gente que obtenía ahora sí, legalmente o bien, su dinero, pues ya no lo podrá adquirir, sino delinquiendo, no va a haber de otra.

 — ENTREVISTA POR EDUARDO MENDIETA