14 de diciembre de 2013 / 03:51 p.m.

Tijuana.- La Procuraduría de los Derechos Humanos y Protección Ciudadana de Baja California (PDH) ha propuesto el uso de la potestad del estado para el tratamiento de la adicción entre migrantes que han caído en esta situación.

El titular de la PDH, Arnulfo de León Lavenant, indicó que uno de los principales problemas de quienes llegan a esta frontera para cruzar hacia Estados Unidos y no lo logran, es que caen en la drogadicción, ya sea por desesperación o por sentirse frustrados.

Generalmente quienes aguardan un mejor momento para cruzar hacia Estados Unidos o tomar alguna decisión como regresar a su lugar de origen o quedarse a radicar en esta frontera, se refugian en lugares como el llamado "bordo" o la canalización del río Tijuana.

El ombudsman bajacaliforniano consideró que aunque algunos de quienes emigran hacia esta frontera ya traen consigo la enfermedad de la droga, en ocasiones no pueden discernir por ellos mismos sobre qué conviene más a su situación.

"Mi propuesta es que el estado, dando respuesta a uno de los principales objetivos, que es el bien común, debe de usar la potestad con estos jóvenes e internarlos", manifestó el procurador de los derechos humanos.

Indicó que una de las cuatro jornadas humanitarias llevadas a cabo por la PDH, es la de llevar de manera voluntaria a quienes han caído en esta enfermedad, a los centros de recuperación contra las drogas para enrolarse en los programas con que cuentan.

Otra jornada es para comunicar a los migrantes con sus familiares vía telefónica, así como enviarlos de regreso hacia sus lugares de origen, y sobre todo, dotarlos de actas de nacimiento para su identificación a quienes la necesitaran.

Aseguró que ya existe una acuerdo con las autoridades municipales para que en el siguiente año creen una bolsa de trabajo para migrantes que se encuentran en el llamado "bordo".

También, la establecer canales de comunicación con las autoridades que recién comienzan sus gestiones administrativas, para atender a estos grupos desprotegidos a fin de brindar los apoyos necesarios para su integración al los roles de la sociedad.