13 de marzo de 2013 / 02:26 a.m.

Alrededor de 200 empleados del Casino Miravalle, arribaron a los bajos del Palacio Municipal donde con pancartas en mano, solicitaron a la alcaldesa que no los deje sin trabajo, argumentando que es su única fuente de ingresos.

 

Monterrey.- • Vestidos como si fueran a trabajar, unos 200 empleados del Casino Miravalle Palace protestaron en los bajos del Palacio Municipal de Monterrey, para pedirle a la alcaldesa que reabra el negocio, pues para ellos es su única fuente de ingresos, y por ahora, sus familias no tienen para comer.

En punto de las 13:30 horas fueron penetrando en la parte central del inmueble, con mantas y pancartas con diversas leyendas, todas para pedir la reapertura.

“"Alcaldesa, no nos dejes sin trabajo"”, rezaba una pancarta atrás de una manta donde aparecía la leyenda “Miravalle Palace”, sostenida por cinco hosters.

Las chicas, vestidas de minifalda, todo en color negro, tal y como visten cuando trabajan, encabezaron la protesta con la manta de cerca de cinco metros, que sostenían entre varias al frente del contingente.

“"Queremos trabajar, nosotros no vivimos del aire"”, dijo una de las jóvenes, que se identificó como Lorena González.

Atrás de ella estaban los cocineros, meseros, croupier, todos con uniforme. Incluso las afanadoras pidieron la reapertura porque argumentaron que ahí les pagan más que en otra parte.

De acuerdo a los manifestantes, son 520 los trabajadores que dependen directamente del casino clausurado, más los empleos indirectos que genera.

"“Nosotros queremos trabajar por eso le pedimos a la alcaldesa que no nos cierre, que nos comprenda, porque no queremos ir a trabajar en donde nos pagan 700 pesos por semana"”, puntualizó doña Juanita, una mujer de edad madura que trabaja como afanadora, y que asegura se les paga mejor que en otros lados.

“"Alcaldesa, Justicia para los Trabajadores"”, rezaba la pancarta que traía en sus manos Carmen Muñoz. Ella, que atiende una de las mesas de juego, pidió a la alcaldesa que tome en cuenta que muchas son mujeres que mantienen a sus hijos.

"“Ella es mujer, es madre, debe comprendernos que de ahí comen nuestros hijos, que tenemos deudas, escuela, gastos que pagar, y sin trabajar ¿cómo?"”, aseveró.

Los manifestantes clamaron por una solución rápida, porque mientras estén cerrados, se quedan sin fuente de empleo.

A gritos, los empleados pidieron ser recibidos por la alcaldesa Margarita Arellanes Cervantes, aunque en ningún momento intentaron subir las escaleras, y se limitaron a externar sus quejas y peticiones.

FRANCISCO ZÚÑIGA ESQUIVEL