30 de enero de 2013 / 10:51 p.m.

Xalapa • Campesinos de Pánuco protestaron este miércoles en Xalapa, capital del estado, para demandar a la Comisión Nacional del Agua frenen la construcción del Acueducto de 385 kilómetros que llevará el agua del río Pánuco a la zona metropolitana de Monterrey, Nuevo León y se resuelvan los conflictos de tierras que la obra ha generado.

Los campesinos reclamaron que la obra no les dejará beneficio alguno a las comunidades de cinco municipios del norte del estado, y sí en cambio se están viendo afectados con la expropiación de tierras y la indefinición jurídica de predios que afecta a seis organizaciones campesinas de Pánuco, Pueblo Viejo, Tampico Alto y Ozuluama.

Los campesinos iniciaron plantón por tiempo indefinido en la Plaza Lerdo frente a Palacio de Gobierno en Xalapa, donde el presidente del Comité pro Defensa del río Pánuco, Rosalino Pérez Cruz, detalló que llevarse el agua afectará la agricultura y ganadería, actividad a la que se dedica la mayor parte de la población de los municipios del norte del estado.

Señaló que la Comisión Nacional del Agua se ha negado a hacer efectivo el decreto expropiatorio de tierras de interés social existente desde 1973 sobre 70 mil hectáreas de terrenos, lo que ha permitido que un particular, el ex alcalde de El Higo, Evencio de la Garza, se está haciendo pasar como el dueño y está vendiendo las tierras de manera ilegal a organizaciones, como es el caso de trabajadores azucareros del ingenio de Pánuco que ya hasta fueron a tomar medidas del terreno para deslindar y fraccionar los mismos, cuando se trata de tierras que desde hace un año están en posesión de los campesinos.

Pidieron al gobierno estatal pare la autorización para que se extraiga agua del río Pánuco y la Conagua asuma su responsabilidad jurídica por negarse a hacer efectivo el decreto expropiatorio.

Pérez Cruz puntualizó que están cansados de que los traigan dando vueltas haciendo gestiones y trámites, sin que nadie les resuelva nada.

Existe temor también porque personas armadas rondan los terrenos que ocupan.

Isabel Zamudio