8 de octubre de 2013 / 11:13 p.m.

El secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, fue recibido por manifestantes al llegar el martes a una ciudad brasileña en una visita para inspeccionar la construcción de un estadio para el Mundial.

Unos 50 manifestantes que protestaban por el alto costo de las obras del Mundial ingresaron al lugar donde se construye la Arena Pantanal, en Cuiaba, para entonar cánticos y mostrar pancartas en contra de la FIFA y el gobierno brasileño.

Los manifestantes, en su mayoría profesores locales, abuchearon cuando Valcke y otros dirigentes llegaron para inspeccionar el estadio.

La protesta se produjo un día después de varias manifestaciones violentas en algunas de las principales ciudades de Brasil, incluyendo una de maestros que exigen mejores salarios en Río de Janeiro.

La Copa Confederaciones en junio también fue enmarcada por varias protestas violentas.

El ministro de Deportes de Brasil, Aldo Rebelo, y los ex futbolistas Ronaldo y Bebeto estaban en el grupo de funcionarios que escucharon las protestas en Cuiaba.

Los manifestantes que entraron a la obra pintaron mensajes como "Menos Copa del Mundo, más salud y educación", y portaban pancartas con la leyenda "FIFA vete a casa".

Los manifestantes gritaban consignas desde la cancha, mientras la FIFA y los funcionarios de gobierno inspeccionaban la obra desde las gradas.

Debido a la manifestación, Valcke no pudo realizar una entrega simbólica de boletos a los obreros, como se había planificado.

El estadio de Cuiaba es uno de seis que tienen que ser completados a más tardar en diciembre, según la fecha límite establecida por la FIFA. Valcke llegó el lunes a Brasil para inspeccionar los estadios, y comenzó su gira en la ciudad sureña de Porto Alegre.

Valcke indicó que uno de los motivos de su visita es "presionar, demostrar que estamos supervisando el proyecto y que no estamos simplemente sentados en Zurich desinteresados".

El organismo rector del fútbol mundial indicó que no tolerará los mismos retrasos que afectaron la construcción de los estadios para la Confederaciones, cuando sólo dos de las seis obras estuvieron listas en la fecha límite original.

En Cuiaba, las autoridades locales tuvieron que cancelar recientemente el proceso de subastas para los asientos del estadio, después que la fiscalía advirtió que las ofertas eran demasiado caras. Los organizadores locales dicen que los asientos nuevos serían entregados el 20 de diciembre, apenas unos días antes de la fecha límite de la FIFA.

En Curitiba, un juez revocó el martes un fallo que detuvo la construcción de la Arena da Baixada por casi una semana, por preocupación por las condiciones de trabajo de los obreros.

En la Arena da Baixada apenas se había completado el 80% de las obras en agosto.

Las sedes con mayores avances son Natal y Sao Paulo, donde se jugará el partido inaugural el 12 de junio.

Ap