21 de febrero de 2013 / 12:23 p.m.

Monterrey • De película… Así fue como se llevó a cabo una persecución en contra de un conductor ebrio, que mantuvo en jaque a las corporaciones policiacas y de la Marina Armada de México, al circular a más de 120 kilómetros por hora por avenidas en contra, en pleno centro de Monterrey, hasta que fue capturado.

No le importó poner en riesgo la vida de algunos automovilistas y peatones que a eso de las 01:20 horas circulaban por las calles del primer cuadro de la ciudad.

El sujeto iba a bordo de un Pontiac Grand Am con placas SPR-74-39, llevando consigo una cerveza “caguama”.

Fue detectado en actitud sospechosa por la avenida Madero, donde elementos de Tránsito de Monterrey le marcaron el alto.

Cuál sería la sorpresa de los preventivos que se dio de reversa, viró el volante y se fue en contra desde Pino Suárez. Ahí se pidió el apoyo.

Luego tomó Villagrán al sur, después Arteaga y luego Cuauhtémoc al sur, cuando esta calle en lo normal, corre hacia el norte.

Se inició una peliculesca persecución por todo Cuauhtémoc; el sujeto no veía la luz de los semáforos al tenerlos al revés.

Después se fue por Padre Mier en su circulación normal, Pino Suárez al sur, Hidalgo al oriente y de nuevo Cuauhtémoc al sur en contra.

Mariachis, peatones, vendedores de tacos, hot dogs, automovilistas, se quedaron asombrados por la acción del sujeto, que era perseguido ya por patrullas de la Policía Regia, uniéndose Fuerza Civil de Nuevo León y la Marina Armada de México.

Siguió por Constitución en contra hasta Juárez, se regresó, brincó el camellón lateral y se fue por Serafín Peña al norte, Ruperto Martínez al poniente y Venustiano Carranza al sur, donde dos patrullas, una de Monterrey y otra de los marinos, chocaron.

Ningún disparo. Luego por el Túnel de la Loma Larga, Lázaro Cárdenas al oriente hasta que solo, fue a dar a la Valle Veredas, frente al Fraccionamiento Antigua, sur de la ciudad, pero “"topó"” con un portón de acero, donde terminó su “"loca"” carrera y fue capturado por los policías de la Regia.

De manera misteriosa, los datos del sujeto no fueron revelados hasta esta mañana, sin conocerse aún el grado de ebriedad que presentaba. Milagrosamente, no hubo ningún lesionado.

Pero fueron 20 minutos de una persecución de película, en contra de un ebrio que trajo en jaque a la policía.

IRAM OVIEDO