15 de abril de 2013 / 08:58 p.m.

Monterrey  • El diputado federal del PAN Alfonso Robledo Leal, declaró que el proyecto de abastecimiento de agua para los municipios de Nuevo León, no era la única opción ni la más barata.

En entrevista para Milenio Radio Monterrey, Robledo Leal insiste y sostiene que el gobierno de Rodrigo Medina se tardó en pedir ayuda por el tema de la sequía en Nuevo León, siendo que ésta estaba pronosticada desde el paso del huracán Alex en el 2010.

“Los ciclos hidrológicos demuestran que después de un huracán de esa magnitud, normalmente viene un periodo largo de sequía, pero además esta sequía estuvo siendo monitoreada los últimos dos años, o sea, ya sabíamos que había todos unos indicios de sequía en el estado y no se estuvo trabajando en lo relacionado a prepararnos para cuando esto se haga más agudo”, explicó el legislador.

Los niveles de emergencia alcanzados ahora en las zonas afectadas por la falta de agua hacen que no se pueda discutir en profundidad el proyecto propuesto por el Gobierno del Estado. Este proyecto promete ayudar a mantener el abasto de agua en la zona rural y metropolitana del estado por muchos años, pero poco se ha mencionado que también beneficiará a la industria, en concreto, a una siderúrgica en Linares:

“En realidad estamos hablando de un proyecto que viene no a mitigar la sequía sino a favorecer elconsumo de cierta región, chiquita como el área metropolitana, que es la que más gente tiene, y algunos proyectos industriales en el estado”, declaró Robledo en relación a los objetivos del plan propuesto.

El diputado afirma que una debida planificación ayudaría a controlar el impacto que fenómenos como la sequía tienen en una región, en lugar de “vivir al día”.

Según Robledo, el proyecto cuesta entre 15 y 16 mil millones de pesos y, aunque el gobierno estatal tiene dinero para financiarlo, la urgencia de implementación del plan hace que el tema de costo pase a un segundo plano.

“Aunque habían otras opciones más baratas, esta fue la opción que finalmente se aprobó. Había otras cuatro opciones que habían propuesto y eran más baratas que ésta.

“Lo que creo y creemos muchos, es que esto se va a prestar a una especie de negociación donde alguna empresa va a construir el acueducto –porque es un acueducto- y le vamos a dar la posibilidad de ajustar inclusive la tarifa del agua a un ente privado y vamos a dejar de tener el control”, expresó.

El proyecto se llevará a cabo con una asociación público-privada, por lo que, además de una parte de la inversión que realizará el gobierno federal, una empresa se hará cargo del resto y, posteriormente, recuperará la inversión a través de la tarifa del agua. “Para cobrar lo que invirtió nos va a tener que dar una indexación en la tarifa del agua.”, explica.

Es posible, según el diputado, que el objeto que persigue esta privatización del agua en el estado es que actualmente no existe política pública alguna que garantice el abasto de agua, además de este proyecto.

“Además porque hay proyectos amarrados a esto; la siderúrgica de Linares está amarrada al abastecimiento del agua, si no, no se ponen ahí; si no va a haber agua, no se pone una siderúrgica nunca en Linares.”, explicó Robledo al hablar sobre la posibilidad de intereses particulares en la concretización del proyecto.

El diputado finalizó puntualizando que el tiempo que se ha esperado para la aplicación de un proyecto que contenga el impacto generado por la seguía, podía haberse aprovechado para la prevención de dicho impacto.

REDACCIÓN