26 de junio de 2013 / 01:03 p.m.

Monterrey • Tras cocinar el proyecto durante varios meses, el Cabildo de Monterrey aprobaría mañana en forma definitiva la fusión de Policía y Tránsito en una sola corporación, mediante modificaciones al Reglamento Orgánico del Gobierno Municipal de Monterrey, que ya son del conocimiento de los regidores.

Fuentes de la administración confirmaron que el dictamen será presentado durante la sesión ordinaria de este jueves, y a reserva de posicionamientos de última hora, cuenta con el respaldo de los integrantes del Ayuntamiento.

La nueva dependencia se regirá por una normativa muy similar a la actual, pero con algunas variantes para atender las modificaciones que implicará el proceso de fusión.

El cambio más polémico será la nueva facultad que se les dará a los agentes viales para revisar a los conductores, diferente a la atribución actual que les permite únicamente “planear, dirigir y controlar la revisión de automóviles y vehículos automotores”.

Una copia del texto planteado para el aval de los regidores establece que los elementos de Tránsito podrán “planear, dirigir y controlar la revisión de conductores y vehículos”, situación que podría prestarse a innumerables actos de corrupción.

La reforma al Reglamento Orgánico del Gobierno Municipal de Monterrey establece además que el Comisario de la Secretaría de Seguridad Pública y Vialidad se auxiliará en las Direcciones de Policía, de Reclusorios y Prevención Social del Delito; además de entes similares de Tránsito y de Ingeniería Vial.

Tendrá además injerencia sobre la Dirección Administrativa, de Tecnología, Análisis y Proyectos, con la Coordinación General de Inspección; el C4 y la Rectoría de la Academia y Centro de Capacitación Continua.

Otra modificación que resalta en la comparativa es la obligación que tendrá la nueva dependencia para ingresar, consultar e investigar en las bases de datos de seguridad pública los expedientes de los aspirantes a ingresar a la corporación, además de aquellos que busquen integrar los cuerpos auxiliares de seguridad.

Y si bien la Ley de Seguridad Pública ya contempla la protección a mandos policiacos, la propuesta de cambios al reglamento municipal incorpora esta garantía, que correrá a cargo de los propios elementos de la corporación, tanto para el Comisario y su familia como para el titular del área operativa.

Dicha seguridad abarcará el periodo que dure el encargo del funcionario y hasta dos años posteriores, siempre y cuando su nuevo puesto no incluya este tipo de vigilancia especial.

La aprobación de estas reformas abrirá la puerta para el arranque del proceso administrativo y, en los próximos meses, la operación en campo del modelo Politran.

Dicho esquema es resultado de la aprobación que a finales de enero pasado realizó el propio Cabildo regiomontano al Plan Municipal de Desarrollo, que dentro del eje Monterrey Seguro contempla la integración de ambas secretarías en una sola.

En mayo pasado, el presidente de la Comisión de Seguridad y Justicia en el Congreso del Estado, el priista Francisco Cienfuegos, criticó este proyecto, calificándolo como un retroceso en el desarrollo y mejoramiento tanto de Policía como de Tránsito regiomontanos, y que no existían las condiciones para ello.

Días después, la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes, respondió que al fusionar las corporaciones de Vialidad y Tránsito con la Policía, el Ayuntamiento podría reducir a la mitad el gasto administrativo actual por ambas corporaciones y al mismo tiempo, optimizar los recursos humanos.

La munícipe aclaró además que esta decisión no sólo se debía a razones de presupuesto, sino también a las ventajas de que un mismo elemento desempeñase ambas funciones en la calle, ello, aseguró, pensando en el bien de la ciudadanía.

LUIS GARCÍA