21 de abril de 2014 / 07:11 p.m.

México.- La transformación del IFE al Instituto Nacional Electoral (INE) es un "golpe de timón" y una apuesta hacia el futuro, en la que no puede haber buenos deseos, tiempo de gracia ni tregua, ya que el reto está "a la vuelta de la esquina", opinó el profesor Virgilio Bravo Peralta, del ITESM.

El académico del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) abundó que se trata de la primera "prueba de fuego" no sólo de quienes integran el nuevo instituto sino también de los actores políticos, porque además de renovarse el Congreso de la Unión, se celebrarán 17 procesos electorales, nueve de ellas para elegir gobernador.

Entrevistado en el programa Justicia Electoral a la Semana, del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), dijo que "aquí no hay buenos deseos, aquí no hay tiempo de gracia, aquí no hay tregua para que se organicen, aquí el reto está a la vuelta de la esquina y es 2015. Yo creo que esa es la gran prueba".

Bravo Peralta consideró que con las nuevas causales de nulidad establecidas en la reforma político-electoral, el TEPJF se fortalecerá ya que tendrá la facultad de anular una elección, además de impedir que un candidato que rebase el tope de gastos de campaña compita de nuevo.

Además, dijo, las atribuciones de las autoridades administrativas y jurisdiccionales contenidas en la reforma político-electoral, implican un gran reto desde el punto de vista legal y para los funcionarios que deberán asumir una nueva función en beneficio de la democracia.

Señaló que el INE tendrá la responsabilidad de organizar las elecciones desde federales hasta municipales, además de garantizar que sean confiables y transparentes, por lo cual es necesario que en las leyes secundarias se consideren los elementos jurídicos necesarios para que no se obstaculicen facultades como acceder al secreto bancario y otras.

Otro gran reto, continuó, es consolidar el servicio profesional electoral, rescatando la experiencia de más de 30 mil funcionarios electorales para formar un cuadro nacional que pueda comprender la realidad nacional y que conozca los reglamentos municipales.

Para 2018, el nuevo instituto electoral tendrá que haber un proceso legislativo mayúsculo para tener leyes depuradas a nivel nacional.

Al hablar de las nuevas atribuciones que tendrá el nuevo órgano electoral que sustituye al Instituto Federal Electoral (IFE), insistió en que se trata "de un golpe de timón arriesgado", que vale la pena, siempre y cuando exista la voluntad de quienes participarán en la próxima contienda electoral.

"Estamos hablando de una elección gigantesca, monumental y la tenemos a la vuelta de la esquina, en cuanto a su preparación en un nuevo andamiaje jurídico", resaltó el profesor.

Bravo Peralta consideró que la reforma constitucional, "rompió" con los obstáculos que tenía el IFE en cuanto al secreto bancario, el secreto fiduciario y el secreto financiero.

En relación a la elección de consejeros electorales locales, dijo que el INE va a designar en las 32 entidades federativas a siete consejeros por estado desde el centro, situación que dijo "hay quienes dirían: Esto es centralización, esto va en contra del federalismo".

De tal suerte, llamó a cuidar la imparcialidad, objetividad, el currículum personal, de preferencia de origen ciudadano a estos nuevos consejeros que serán designados desde el centro.

"Tarde que temprano los partidos políticos van a participar, tarde que temprano el gobernador va a participar", pero lo que se pide ahora es voluntad política, para que todos los actores favorezcan una muy buena designación de 32 institutos electorales, con nuevos personajes, pero sobre todo de origen federal y no de origen local, agregó.

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