Francisco Zúñiga 
15 de agosto de 2013 / 12:24 a.m.

 

Monterrey.- • El Partido del Trabajo consideró que la propuesta de reforma energética que propone el presidente Enrique Peña Nieto se contradice, pues aunque niega ser privatizadora, los postulados muestran claramente que pretende poner los energéticos en manos privadas.

Ante esto, este viernes preparan una marcha para oponerse a la propuesta, que será la primera de una serie que piensan realizar para presionar a fin de que se rechace.

Asael Sepúlveda Martínez, regidor por Monterrey; Zeferino Juárez Mata, regidor por Guadalupe y Sergio Arellano, puntualizaron que las propuestas del Presidente van en contra de los postulados cardenistas que demandan que los hidrocarburos sean del pueblo y para el pueblo.

Es incongruente que se hable de que no se perderá la propiedad del petróleo, si la reforma pugna porque sea capital privado el que realice las exploraciones y la explotación de los pozos petroleros, dijo Asael Sepúlveda Martínez.

“Uno de cada tres pesos que se invierten en infraestructura carretera u hospitalaria salen de Pemex, que aporta 40 por ciento del total del presupuesto federal. Si una empresa privada extrae el petróleo, es lógico que le van a dar una buena parte de la ganancia que ahora es para el país”, expresó.

Los petistas convocaron a la marcha que realizarán en defensa de la economía familiar el próximo viernes 16 de agosto, partiendo de la plaza de Colegio Civil, para terminar en la plaza Zaragoza, a partir de las seis de la tarde.

Zeferino Juárez Mata, quien presidió la rueda de prensa, señaló que consideran falso que la participación de empresas privadas en la explotación del petróleo vaya a garantizar crecimiento económico, pues “se realizará una extracción acelerada de nuestras reservas, y la producción de petróleo declinará, y al final, las empresas se apropiarán de la renta petrolera y sus ganancias, y se reducirá el aporte fiscal de Pemex al Estado”.

El Partido del Trabajo, a través de sus analistas, calcula que los contratistas que resulten beneficiados podrían apoderarse del 60 por ciento de la renta petrolera, mediante la obtención de contratos de riesgo y otras concesiones.

Es por ello que se requiere salvar la soberanía del petróleo y los energéticos en general, dijo por su parte Sergio Arellano.

Aclaró que la marcha que realizarán el viernes es el inicio de una serie de medidas para oponerse a lo que consideran terminará por ser una privatización de Pemex.

A la vez, los diputados y senadores del Partido del Trabajo ya están creando las estrategias para evitarlos desde las dos cámaras.