10 de mayo de 2013 / 02:21 p.m.

 Puebla ocupa el cuarto lugar nacional de los estados con más casos de embarazos en adolescentes, en el sector de quienes tienen entre 12 y 14 años de edad, según un informe del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI).

En el marco del Día de la Madre, el instituto señaló que Puebla sólo es superado por México (con el primer lugar) y de Chiapas y Veracruz. En esta entidad en promedio cada 23 horas una adolescente en ese rango se convirtió en madre.

La estadística más reciente del INEGI señaló que en el 2010 el Estado de México registró 700 casos de madres menores de edad, Chiapas y Veracruz con más de 500 reportes cada uno y Puebla con 393.

El fenómeno del embarazo en la adolescencia creció durante los últimos siete años, motivado por el inicio de vida sexual a temprana edad, falta de orientación, no tener una imagen paterna, presión de los amigos o de la pareja, disfunción familiar o ser hijos (as) de madres solteras.

La edad promedio de los embarazos en las adolescentes poblanas es de 14 a 16 años, justo cuando tratan de encontrarse a sí mismas para alcanzar su madurez, señaló María Eugenia Torres Castillo, psiquiatra del Hospital General Regional No. 36 San Alejandro del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Puebla.

Comentó que un embarazo a temprana edad puede afectar la salud emocional y psicológica de las jóvenes ya que no están preparadas para desempeñar un rol materno, incluso pueden presentarse embarazos de alto riesgo.

""La vida de la madre adolescente cambia por completo ya que no tiene un desarrollo de sus emociones ni de su físico, adolecen de muchas cosas, se están adaptando a un nuevo cambio y adquieren un rol de adulto que termina por generales perturbaciones de de tipo emocional o psicológico como depresión"".

Comentó que la mayoría de las madres adolescentes son solteras, lo que repercute de manera negativa en los hijos al grado de maltratarlos psicológicamente, omiten cuidados o los abandonan por no ser planeados.

Dijo que para los jóvenes es difícil aceptar un embarazo al grado que algunas presentan cuadros de depresión, se “fajan”, reprimen su estado e incluso llegan a experimentar tendencias suicidas.

Torres Castillo reveló que de este tipo de casos se llegan a atender tres en una semana, por lo que se requiere del apoyo de los familiares para que la etapa se viva los más normal posible.

""Los padres se están separando de este rol, la gente siempre ha vivido con tabúes que limitan el desarrollo psicosexual de los adolescentes"".

— VERÓNICA LÓPEZ Y REDACCIÓN