HISTORIAS POR JUAN LEVARIO
7 de septiembre de 2013 / 07:20 p.m.

La confusión por un paquete de cocaína hallado en la camioneta que viajaban los hizo pasar nueve meses y medio en prisión.

 

Mazatlán • El viaje de Sergio y Julio para volver libres a Guadalajara se pospuso un día: la PGR retiró los cargos contra ellos, por lo que después de nueve meses y medio abandonaron el penal de Mazatlán donde estaban recluidos.

La PGR los invitó a comer junto con sus familiares, pero decidieron quedarse en Mazatlán hasta el sábado para terminar de tramitar la liberación de la camioneta en que fueron detenidos el 15 de noviembre de 2012.

Ese día, Sergio Alejandro Torres Duarte y Julio César Moreno Guzmán habían llegado 5 minutos tarde al camión en que todos su compañeros viajarían a Mazatlán para el torneo deportivo que organizaba la preparatoria Tec Milenio. El camión ya estaba lleno y no los dejaron subir. Decidieron irse en la camioneta que había comprado el papá de Sergio en una subasta del gobierno estadunidense.

Se trataba de una Toyota Sienna azul, modelo 2004, que estaban rematando en McAllen, Texas. El único detalle que le vio fue que no tenía nanómetros, pero hizo su oferta, y el 8 de febrero de 2012 realizó el pago.

Él no sabía que la camioneta había sido decomisada por el Departamento de Aduanas estadunidense y que dentro de ella se habían encontrado cinco paquetes con aproximadamente un kilo de cocaína cada uno, en ladrillos marcados con la leyenda "good".

Debido al proceso de legalización, la camioneta tardó meses en pasar la frontera y el 1 de junio de 2012 ya la iba manejando por Reynosa hacia Guadalajara. La había registrado a nombre de su esposa Roselia, pero era Sergio quien iba a usarla para ir a la escuela y salir con sus amigos.

Por la carretera de Tepic a Mazatlán hay un retén federal a la altura del pueblo llamado Tecualilla, poco antes de la desviación a Escuinapa. La noche del 15 de noviembre, don Sergio recibió una llamada en que le decían que estaba detenido su hijo junto con Julio por trasladar droga.

Agentes federales detectaron la cocaína en la camioneta después de que el camión que transportaba a los compañeros de los jóvenes ya había pasado el retén.

En Escuinapa, las autoridades presentaron a Sergio y Julio ante los medios locales como detenidos vinculados con el cártel Jalisco Nueva Generación. Explicaron que en un compartimento oculto en el tablero de la camioneta había un paquete con 914.3 gramos de cocaína pura.

Los padres de los muchachos consiguieron una carta por parte de autoridades en McAllen donde admitían haber cometido un error al no darse cuenta de la presencia de ese paquete.

En el documento explicaron que al comparar el paquete localizado por las autoridades en Sinaloa, aquél correspondía con las características de los que se habían incautado en Estados Unidos.

Ayer, el juez recibió las conclusiones de parte de los agentes de la PGR en que la dependencia se retractaba de la acusación en contra de Sergio y Julio por trasladar droga y decretó su libertad inmediata, pero la camioneta seguía encerrada y se quedaron a pasar la noche en Mazatlán.

En entrevista radiofónica con Ciro Gómez Leyva, Julio César y su padre Leonardo afirmaron que por el momento quieren disfrutar de estar otra vez reunidos, por lo que no piensan acerca de presentar una demanda por daños.

—¿Ahí dejan las cosas o piensan demandar por daños? —preguntó el periodista al señor Leonardo.

—Lo que queremos es disfrutar a mi hijo, primero. Obviamente estábamos enfocados en la liberación. Ya después lo pensaremos un poquito. Ahorita quiero disfrutar a mi hijo, pues es mi vida —puntualizó el padre de Julio César.