— ABELARDO LUZANÍA Y ALBERTO SANTOS
25 de septiembre de 2013 / 02:37 p.m.

Monterrey.- Beyoncé es una auténtica señora del escenario.

Tras seis años de ausencia en suelo regiomontano, la cantante se reencontró con sus seguidores en una noche totalmente inolvidable.

Transportada a toda prisa desde la terminal aérea de la ciudad, la ex integrante de Destinys Child ingresó a la Arena Monterrey pasadas las 19:30 acompañada de un fuerte dispositivo de seguridad.

Tras un breve retraso de 50 minutos, los cuales no provocaron ninguna molestia entre el público, Beyoncé apareció ante una Arena Monterrey abarrotada que gritaba en unísono su nombre.

De color blanco y cabello lacio, la también actriz arrancó con “Run the World (Girls)”, tema que sirvió para que se escuchara el primer saludo de la noche; un escueto “México” que cimbró cada rincón del recinto.

Haciendo gala de su escultural figura con un sinfín de cambios de vestuario, Beyoncé regresó a escena con un atuendo en color negro que incluía una capa y gorra brillantes.

“If I Were a Boy” fue el siguiente tema de la noche, para entonces tomarse un breve momento para saludar a sus eufóricos fanáticos.

“Monterrey, ¿están listos para esta fiesta? Estoy feliz de estar en México, gracias por permitirme estar aquí. Siempre me he sentido cerca de ustedes, pues nací en Texas”, exclamó la intérprete.

Con una lluvia de aplausos, el público recibió los siguientes cañones musicales como “Get me Bodied”, “Baby Boy” y “Naughty Girl”, en esta última meneándose junto a las ocho bailarines que la acompañaron.

Cobijada por una enorme producción, la poderosa voz de Beyonce retumbo junto al talento de once músicos (todas mujeres) que conforman su banda.

Por casi dos horas, Mrs. Carter continuó con “Why don’t you Love me” y el clásico “Irreplaceable”, canción que interpretó una parte en español y con la que caminó entre el público hacia otro pequeño escenario instalado al fondo del lugar.

“Crazy in love”, “Single ladies” y “Halo” tampoco faltaron en esta velada donde Beyoncé se coronó como la reina de Monterrey.