12 de enero de 2013 / 12:43 a.m.

 Luego de lo mostrado contra el León en el inicio del torneo, el técnico de Gallos Blancos, Sergio Bueno desea que el equipo haga pesar el estadio La Corregidora, en donde piensan labrar su salvación.

"Que esta aduana sea insalvable para los rivales, que hagamos sentir la localía, le tenemos que dar una satisfacción a esta gran afición que seguramente va a ser mañana acto de presencia en gran medida", señaló.

"Tenemos que provocar que la gente se vaya contenta, alegre de haber disfrutado un buen partido y obvio, con la victoria conseguida en casa", abundó el estratega.

Aparentemente hay jugadores que el rival, en este caso Pumas, no tendrá para mañana, como el caso del argentino Martín Bravo, pero Bueno sabe que hay otros de los cuales se pueden echar mano.

"Ahí están el español Luis García y el guaraní Robin Ramírez, así que no puede uno pensar que el rival va a perder peligrosidad, quien ingrese tendrá otras características", manifestó.

Sin embargo, Sergio Bueno comentó que su equipo debe preocuparse por lo que ellos hagan dentro del terreno de juego, a fin de evitar que el adversario pueda hacer su partido y es los complique.

"Nosotros estamos atendiendo lo nuestro, tratando de que el equipo vaya encontrando una mística, que sea un equipo verdaderamente combativo, intenso y con un gran manejo de la pelota, ojalá mañana sea un día redondo para nosotros y que la victoria se nos dé".

Notimex