1 de agosto de 2013 / 01:15 p.m.

Aguililla• Aguililla se convirtió en el centro neurálgico del combate contra Los caballeros templarios. Actualmente más de 300 efectivos del Grupo de Operaciones Especiales de la Policía Federal vigilan ese poblado, considerado centro de reunión y operación del grupo criminal.

“Aquí están las raíces del cártel. Los líderes se atrincheraron en la zona montañosa y ahora se esconden del otro lado de la sierra; ahí está Servando Gómez, La Tuta, y todos los altos mandos de Los caballeros templarios”, dijo David Zapien, del Consejo de Seguridad del grupo de autodefensa en Aguililla.

El municipio fue cercado por las fuerzas federales. Policías y civiles de la autodefensa instalaron retenes en las vías de acceso de este poblado del suroeste de Michoacán.

“En cualquier momento pueden atacarnos. Aguililla es un municipio muy importante para Los templarios; aquí tienen armas, dinero, droga y viven en la montaña, a menos de 50 kilómetros de la cabecera municipal”, afirmó Zapien.

En Aguililla viven 16 mil habitantes. Más de 200 se organizaron y formaron el grupo de autodefensa contra el grupo criminal. Decenas de ellos aseguran que Nazario Moreno, El Chayo, no fue abatido como informaron las autoridades en el sexenio de Felipe Calderón.

En diciembre de 2010, Alejandro Poiré, ex secretario de Gobernación, informó: “El día de ayer cayó abatido Nazario Moreno González, El Chayo o El Doctor, uno de los principales líderes de La Familia”.

Los integrantes de la autodefensa se ríen siempre que ven la foto de Nazario Moreno con la leyenda “abatido”. Aseguran que el líder de Los templarios caminaba por sus calles sin ningún temor.

“No sabemos a quién mataron, porque El Chayo vive aquí, más de una vez lo vimos en el pueblo, incluso duraba semanas alcoholizado en las fiestas que organizaban con La Tuta”, recordó uno de los vecinos.

El grupo de autodefensa no solo vigila calles, también montañas aledañas a su poblado. Las labores de seguridad las realizan desde el 26 de julio, día en que tomaron las armas y detuvieron a decenas de integrantes de Los templarios.

“Agarramos a algunos halcones (espías), la mayoría jóvenes; les quitamos sus radios y teléfonos, y ahora nos ayudan con algunas labores”, narró Jorge Vázquez, líder del grupo de autodefensa.

A un mes de ser detenidos, los ex templarios prestan servicios como albañiles, jardineros, trabajadores de limpieza y otras funciones.

“Primero fuimos halcones, después sicarios y ahora nos pusieron a trabajar para el pueblo; limpiamos calles, jardines y ríos”, dijo Ricardo, uno de los ex templarios detenidos por el grupo de autodefensa.

“De ser halcones ahora son informantes de nosotros; además del trabajo en la comunidad, los tenemos revisando las entradas y los puestos de control de la Policía Federal”, dijo David Zapien.

“Queremos que dejen de pensar que ser narcotraficante es lo máximo en la vida, vamos hacer todo lo posible para que regresen a la escuela y vuelvan a estudiar”, anunció Jorge Vázquez.

“Quiero ofrecer una disculpa, en especial a los habitantes de Tierra Caliente, donde dañé a mucha gente. Fui un pendejo por trabajar con Los templarios, hoy solo quiero colaborar con la policía comunitaria para que me dejen estar con mi familia, aquí, en Aguililla”, expresó Ricardo, ex informante del grupo criminal.

MARCO ANTONIO CORONEL