23 de julio de 2013 / 09:10 p.m.

Nairo Quintana aplaudió los controles antidopaje en el ciclismo y pronosticó que en dos años estará en condiciones de ganar el Tour de Francia.

Quintana acaba de terminar segundo en el Tour, detrás de Christopher Froome, el mejor resultado para un ciclista latinoamericano en la historia de la carrera más prestigiosa del ciclismo. Además, ganó la penúltima etapa, se coronó rey de la montaña y fue el mejor joven.

"En un poco más de dos años podré ganar el Tour. No estoy lejos de conseguirlo", declaró Quintana el martes a medios colombianos.

Quintana ya se encuentra en España, la base del grupo y participará en la Clásica de San Sebastián el fin de semana.

La estrella de 23 años reconoció que necesita mejorar en varios frentes, entre ellos las fracciones contrarreloj prolongadas, para alcanzar la madurez.

"Para ganar un Tour hay que madurar y aún estoy en ese proceso", destacó.

La brillante campaña del corredor oriundo de Cómbita, un pueblo de campesinos en el centro de Colombia, se suma al logro reciente de Rigoberto Urán, segundo en el Giro de Italia de este año.

Quintana aplaudió los controles antidopaje cada vez más estrictos, y señaló que en el Tour en ocasiones le realizaron hasta cuatro pruebas en un mismo día.

"En ocasiones resulta molesto, porque en algunos días lo someten a tres o cuatro controles y uno se pregunta, ¿por qué tantos controles? Simple, estás andando bien y tienen que controlarte", indicó en declaraciones a medios colombianos.

Quintana atribuyó su excelente nivel al entrenamiento a más de 2.800 metros de altura en los alrededores de Tunja y Cómbita, donde se crió y todavía vive su familia.

"Aprendí a conocer mi cuerpo, tengo muy buena genética y eso en la preparación para el Tour fue clave, el entrenamiento estuvo muy exigente", destacó. "Los colombianos vivimos en sitios de bastante altura y en mi caso en Tunja, Cómbita, a más 2.800 metros y asciendo a más de 3.000. Es una ventaja, son condiciones naturales y entre más controles antidopaje haya para nosotros es mucho mejor", agregó en declaraciones a Caracol Radio.

Cómbita se encuentra a las afueras de Tunja, capital del departamento de Boyacá, a 130 kilómetros al noreste de Bogotá.

Quintana consideró complicada la posibilidad de reunir a los mejores ciclistas colombianos en un equipo nacional, como sucedió en el pasado en la época dorada de Luis Herrera y Fabio Parra.

"Un equipo de solo colombianos no funciona, cada quien tiene que salir y buscar su propio rumbo", opinó.

Después de la Clásica de San Sebastián, Quintana correrá en la Vuelta a Burgos y el Tour de Gran Bretaña. Viajará a Colombia para alistarse con miras al Mundial de Ruta en Florencia, Italia, del 21 al 29 de septiembre. La Vuelta a España, la tercera de las tres carreras más importantes del calendario junto con el Giro y el Tour, no está en sus planes.