16 de junio de 2013 / 02:25 p.m.

Los progenitores participaron con sus familias en competencias y juegos que organizó la Secretaría de Desarrollo Social.

 

Monterrey • Para un papá es fácil ser superhéroe o deportista de alto nivel. También puede ser payaso, cirquero o explorador, y todo esto lo fue en el rally que se celebró en los 41 centros comunitarios que existen en la entidad.

En realidad se trató de impulsar la convivencia de los papás con sus hijos, explica Aurora Cavazos Cavazos, secretaria de Desarrollo Social del Gobierno del Estado.

Se prepararon diversas competencias para impulsar la integración familiar, pero al mismo tiempo, que hijos y padres recuerden que divertirse juntos es fácil, sencillo y ayuda mucho.

Cavazos Cavazos explicó que aparte de la felicitación que va para todos los padres de familia en el estado, se quiso festejarlos en familia, porque es precisamente una de las principales funciones de los papás, unirse y protegerlos.

El festejo se generalizó en los 41 centros comunitarios que maneja la Secretaría de Desarrollo Social, mediante el evento Ahora le Toca a Papá.

Los festejados participaron en un rally deportivo y en actividades recreativas en las que estuvieron siempre en compañía de sus hijos.

Se pintaron las caras, jugaron a encontrarse con los ojos cubiertos, compitieron metiendo una pelota de ping pong en un bote, y se divirtieron todos juntos.

Aurora Cavazos Cavazos, Secretaria de Desarrollo Social, encabezó el festejo en el centro de la colonia La Alianza y entregó los reconocimientos a los padres de familia ganadores del rally.

Lucen tiendas vacías

Seguramente este Día del Padre, muchos papás se van a quedar sin regalo.

Hay voluntad de sus hijos, pero falta presupuesto, y ni modo de pedirles para regalarles.

En el último día previo al festejo, las tiendas no lucían tan llenas, se podía encontrar casi cualquier artículo para caballero que se buscara, y en general, la gente caminaba muy tranquila por las zonas comerciales, sin angustia de no encontrar algo.

Pero hay que reconocerlo.

El Día del Padre no le llega al de la Madre. Mientras el 10 de mayo las tiendas lucen abarrotadas los días previos y vacías los días siguientes, el tercer domingo de junio podría pasar casi inadvertido.

FRANCISCO ZÚÑIGA