22 de agosto de 2013 / 01:42 p.m.

Con su talento musical y buen humor, el pianista inauguró la primera jornada de las Clínicas Motivacionales Musicales en el auditorio de la Facultad de Odontología.

""Ustedes a veces pagan por verme a mí, créanme que yo pagaría también por verlos a ustedes. No hay mejor público que los jóvenes. Me gusta que este lugar esté lleno y espero que la pasemos bien"", expresó Di Blasio al subir al estrado, luego de hacer su entrada por el centro del lugar saludando efusivamente de mano a algunos estudiantes.

Siempre bromeando, Raúl Di Blasio explicó que esta iniciativa le fue propuesta con el fin de motivar a los estudiantes para que encuentren dentro de la música el motor que los encamine hacia su objetivo en la vida.

""Poco a poco les voy a ir explicando cómo le vamos hacer, no se saquen de onda. Ustedes preguntan y yo respondo, seguramente muchos de ustedes tienen ganas de saber un poco más de mí"”, mencionó el argentino.

Acompañado por un pequeño grupo de músicos, Raúl Di Blasio se dio el tiempo para que, entre la entretenida charla, se sentara en su piano para deleitar el oído de los presentes.

Uno de los momentos más aplaudidos fue cuando una joven de 18 años lanzó una primera pregunta al aire, consiguiendo que El piano de América le respondiera con otra que la hizo sudar.

Tratando de hacer más ligero el momento, Raúl Di Blasio la invitó a subir al escenario para ubicarse cómodamente en dos sillones instalados en la parte posterior. Estando frente a frente, el pianista puso a prueba los conocimientos de la joven al cuestionarla sobre su carrera profesional.

Tras este simpático encuentro, Di Blasio regresó al piano para seguir ejecutando algunos de sus temas más conocidos, entre ellos “La Bikina”, el cual generó una fuerte ovación por parte de alumnos y maestros presentes.

Estas Clínicas Motivacionales Musicales se organizan dentro del marco del 80 aniversario de la Máxima Casa de Estudios, programando otras dos actuaciones hoy en el Polideportivo Escobedo y una más el viernes en el deportivo de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica.

— ABELARDO LUZANÍA