3 de mayo de 2013 / 01:39 p.m.

Luego de mantener seis días los sellos de suspensión de la Procuraduría Federal delConsumidor, el restaurante Maximo Bistrot Local reabrió este jueves.

Gabriela López, dueña del establecimiento, dijo que quiere olvidar el incidente con Adriana Benítez, hija de Humberto Benítez, titular de la procuraduría, y volver a la normalidad lo antes posible.

La Profeco informó que la suspensión se determinó porque el restaurante no especificó las políticas y los mecanismos del sistema de reservación de mesas.

También señaló que no explica al consumidor en la carta el contenido neto de las botellas de bebidas alcohólicas que ofrece.

Mediante un comunicado, indicó que nunca se llevó a cabo la clausura del local. La decisión de no abrir fue de los dueños, quienes por medio de una conferencia de prensa explicaron que buscaban la comodidad y tranquilidad de los comensales.

La mañana de este jueves aún era incierta la fecha de reapertura. Bastaba con que Gabriela López mostrara que había corregido las observaciones de la Profeco, sin embargo, por la mañana y previo al anuncio de retiro de los sellos, Amado Hidalgo, dueño del local que renta López, aseguró que la dependencia también pedía liquidar los adeudos en agua y predial.

Con documentos en mano, Amado reconoció que existe una deuda, la cual asume como su responsabilidad, por lo que de inmediato mandó a pagar un monto aproximado de 5 mil pesos a la tesorería. Pese a ello, afirmó que solo se tenía la intención de dañarlos.

Calificó a los dueños del restaurante de jóvenes trabajadores y emprendedores, que ofrecen un servicio de calidad y que nunca han tenido ningún problema con los vecinos del lugar. “Se quieren ensañar con ellos y no es justo”.

Por la tarde, los clientes del Bistrot ya disfrutaban del servicio, incluso entre las mesas había quien bromeaba con el ya famoso #LadyProfeco.

La Profeco dejó en claro que no se trató de un hecho aislado: La suspensión no fue exclusiva para ese restaurante. Estas medidas ya se han impuesto en diversos giros comerciales por prácticas que afectan o puedan afectar los derechos de los consumidores”.

Liliana Sosa