23 de mayo de 2013 / 09:30 p.m.

Tras casi un año y medio de estar clausurado por la Secretaría de Gobernación, el casino Riviera reabrió sin hacer ruido en el municipio de  Guadalupe.

En forma discreta, pocos clientes llegaron y otros ni siquiera sabían que habían abierto el negocio,  ubicado sobre las avenidas México y Pablo Livas, en la colonia Rincón de Guadalupe.

Incluso algunos de los locatarios de la plaza comercial Carrusel desconocían  que estuviera abierto; uno de los vigilantes del inmueble dijo que el casino ha estado abriendo intermitentemente desde la semana pasada.

El negocio se ubica en el número 1460 de la avenida, dentro de la Plaza Carrusel, donde se ubicaba el  casino Palazzo, que opera actualmente la empresa Central Gaming, SA de CV.

Hasta hoy el portal oficial de Gobernación incluye a la casa de apuestas como operando, sin embargo, aparece con la leyenda de permiso suspendido por resolución judicial de amparo 1151/2012 promovido en el Juzgado Segundo de Distrito en Materia Administrativa, Javier Rubén Martínez Lozano.

Sin embargo, Ronnie Ferreira, ejecutivo de Central Gaming, quien confirmó a Telediario, que reabrieron al público luego de que la PGR devolvió el inmueble desde el año pasado, afirmó que con la suspensión no se pueden aperturar nuevos establecimientos, cuyos efectos no abarca al Riviera, pues ya tiene aviso de apertura desde diciembre del 2011.

""En septiembre del 2012, Gobernación reconoce a Central Gaming la operación de 19 establecimientos, y no aplica para uno nuevo que se quiera abrir; sólo los que ya están registrados; no hay que confundir de que el permiso suspendido no surte efecto; yo no podría aperturar si ese establecimiento no formara parte de los que desde antes de la suspensión me tenía reconocida la secretaría; fuera de esos 19, estaría cometiendo una violación a la suspensión si quiero aperturar uno nuevo o incluso cambie de un lugar a otro"", manifestó.

Ferreira informó que reabrieron legalmente desde enero del 2012, desmarcándose de otros propietarios anteriores, por lo que no aplica la orden judicial que el juez fijó, a menos que Gobernación establezca  lo contrario para no hacerlo.

Sin embargo, señaló que la Dirección General Adjunta de Juegos y Sorteos los clausuró injustamente por cuestión meramente mediática  pese a tener las autorizaciones y la documentación en regla, como sucedió con el Malibú de Escobedo.

""Por eso, Gobernación desde hace mucho incluye al casino Riviera en el estatus de operando y sólo físicamente se están abriendo las puertas en forma legal como lo establece Juegos y Sorteos"", dijo.

En enero del 2012, en un operativo conjunto entre Gobernación, la  Secretaría de Salud y los municipios de Guadalupe y Escobedo, los  casinos Malibú y Riviera fueron clausurados por operar presuntamente  en forma ilegal.

""En los tribunales quedó demostrado que los establecimientos contaban con todo en regla y por ello procedieron a levantar las clausuras, no obstante que habían arrestado a una veintena de trabajadores, que denunció penalmente a la PGR por presunto maltrato e ilegalidad.

""Estamos abriendo, después de que la autoridad federal nos entregó el  inmueble desde el año pasado a través de la operadora autorizada que  es Central Gaming, SA de CV; tenemos toda la documentación en regla y las resoluciones  judiciales a nuestro favor"", explicó el socio de la firma.

El Riviera opera con la licencia federal de Gobernación DGAJS/SCEVF/0869 del 15 de agosto del 2012  permiso que causó controversia luego de que  la administración de Felipe Calderón lo entregó al final de su mandato.

El pasado 15 de enero, tras un amparo promovido por Entretenimiento de  México, Javier Rubén Lozano Martínez, juez Segundo de Distrito en  Materia Administrativa de Nuevo León, resolvió una suspensión  definitiva para que se mantuvieran las cosas en el estado que guardan.

""Reabrimos con el mismo permiso federal y sin notificación alguna por parte de Gobernación que  establezca lo contrario, y con el permiso del municipio de Guadalupe  otorgado en el 2008, así como su uso de suelo, anuencia y cumpliendo  todos lineamientos de protección civil"".

Ferreira descartó que la administración de Felipe Calderón los haya beneficiado  con el permiso a final de la administración ya que sólo ratificó el cambio de estatus de operador a permisionario y que no son parte de ninguna “mafia casinera”.

""Este casino está operando desde el 2007, ante será Big Bola y luego trabajó bajo otra razón social, y luego otro operador hasta que los reclamó  Producciones Móviles; las licencias fueron recabadas desde esa época y al año tras año  tenemos nuestros refrendo respectivos.

""Es la licencia municipal que te autoriza el municipio para operar este tipo de establecimientos, que es lo que ya está prohibido a partir de la nueva ley, uno nuevo (autorizar)  sí está prohibido, las que ya están, a menos que sean revocadas esas licencias, podrán seguir operando"", dijo.

Eduardo Mendieta

Fotografía: Raúl Palacios