11 de junio de 2013 / 01:12 p.m.

Monterrey.- • Unas dos mil 500 personas participaron en la marcha luctuosa para conmemorar el 42 aniversario de la matanza estudiantil del jueves 10 de junio de 1971 cometida por un grupo paramilitar de “Los Halcones”, en la ciudad de México.

A pesar de las condiciones del tiempo donde por momentos se dejó sentir la lluvia la tarde de este lunes, los integrantes del Partido del Trabajo, el frente Popular “Tierra y Libertad”, diferentes organizaciones, colonias populares, músicos y productores de la masa y la tortilla, marcharon desde la Calzada Madero y Juárez hasta la Explanada de los Héroes en Monterrey.

El evento fue encabezado por el petista Ricardo Cantú Garza, quien manifestó que la mejor manera de conmemorar a quienes murieron es recogiendo las banderas de lucha por el pueblo y evitar que se imponga el IVA en alimentos y medicina como el Gobierno federal pretende hacerlo el próximo año.

“Esa marcha se realizaba en apoyo a la lucha que se estaba realizando en Nuevo León por los estudiantes y maestros que estaban luchando por la autonomía de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que no tenía la autonomía en aquel entonces, y fueron reprimidos, era la primera marcha que se hacía después de la masacre del 2 de octubre de 1968, el Gobierno quería mantener sin que pudieran expresarse libremente los estudiantes y los universitarios.

“Nosotros año con año salimos para conmemorar y decimos que una mejor manera de conmemorar a quienes murieron en aquella ocasión es recogiendo las banderas de lucha actuales de nuestro pueblo y una de las banderas de lucha es evitar que se imponga el IVA a alimentos y medicinas que se pretende hacer para el próximo año y evitar que se privatice el petróleo. Creemos que son las principales luchas que está enarbolando el pueblo de México y de esa manera honramos a nuestros mártires”, expresó el también diputado federal por el Partido del Trabajo.

Al iniciar el evento oficial ya en la Macroplaza, los presentes rindieron un minuto de silencio por las víctimas del ataque; finalmente, luego de media hora de escuchar mensajes de aliento por parte de los líderes se retiraron del lugar.

MARILÚ OVIEDO