22 de enero de 2013 / 02:54 a.m.

De un total de 26 legisladores, asistentes a la sesión extraordinaria de este lunes, catorce se pronunciaron a favor de las modificaciones constitucionales, pero no fueron suficientes para aprobarla.

 Cuernavaca Centro • El pleno del Congreso del estado de Morelos rechazó la Reforma Educativa impusalda por el Gobierno Federal a través de las modificaciones a los artículos 3 y 73 de la Constitución mexicana, al no reunir la tarde de este lunes, las dos terceras partes del total de los legisladores, exigidos por la ley.

Un total 14 de los 26 diputados que asistieron a la sesión extraordinaria convocada para discutir este tema –de un total de 31 integran la Cámara de Diputados del estado de Morelos— votaron a favor de dicha reforma, en tanto que nueve de ellos lo hicieron en contra y tres abstuvieron.

La trascendencia del tema llevó a que los diversos grupos y fracciones parlamentarias fijaran su postura y debatieran un tema que si bien tendría que ser votado, el resultado del escrutinio ya no incidiría en la suma o resta de los estados que están a favor o en contra de la reforma, ya que desde la semana pasada se reunió el número de Legislaturas suficientes para reafirmar la modificación Constitucional federal.

El diputado del Partido Revolucionario Institucional (PRI), José Manuel Agüero Tovar, resaltó la necesidad de mejorar las condiciones mediante la estrategia de evaluación de los docentes, a fin de proporcionar una mayor calidad de la educación.

En tanto, la diputada del Partido Nueva Alianza, Erika Hernández Gordillo se pronunció a favor de la evaluación, profesionalización y actualización de los docentes, pero señaló que la reforma en cuestión no es educativa, sino evaluativa, por lo que llamó a sus homólogos a analizarla y no aprobarla “al vapor”. Destacó las deficiencias en infraestructura que tienen los planteles educativos y la falta de mobiliario que padecen los alumnos.

Javier Bolaños Aguilar, coordinador del Partido Acción Nacional en el Congreso local, indicó que el propósito final de la reforma es que la SEP retome el control educativo, “si es que alguna vez lo tuvo”. Dejó en claro la necesidad urgente de aprobarla y expuso que hoy en día los que se oponen, en campaña señalaron que “querían jóvenes becarios y no sicarios”.

El diputado Matías Nazario Morales, también a nombre del PRI resaltó que la aprobación a esta reforma debía ser por las cuatro principales vertientes que integra para mejorar la calidad educativa, como es la creación del sistema de profesionalización de los docentes, dotar de autonomía plena al Sistema Nacional de Evaluación, crear el Sistema de Operación Educativa en coordinación con el INEGI y establecer paulatinamente escuelas de tiempo completo de entre seis a ocho horas para mejorar la educación.

La fracción parlamentaria del Partido del Trabajo negó su voto a favor de la reforma. Alfonso Miranda Gallegos, presidente de la Comisión de Educación y Cultura de la LII Legislatura se pronunció en contra de esta reforma; dijo que no se ocupa de las condiciones de infraestructura de los planteles educativos ni de atender las condiciones de los alumnos.

A su vez, Héctor Salazar Porcayo dijo que la reforma “está disfrazada de educativa” pero parece una reforma laboral y de mecanismos de control del magisterio; resaltó que únicamente se basa en el sistema administrativo, laboral y docente y no en la situación de rezago educativo que existe en el país, ni en estrategias que permitan atender los niveles educativos.

DAVID MONROY