22 de enero de 2013 / 08:57 p.m.

CUERNAVACA • Más de la mitad de los 33 presidentes del estado de Morelos, rechazaron abiertamente la exigencia del gobierno estatal de entregarle el mando de sus cuerpos policiacos de reacción como parte de su estrategia para garantizar la seguridad en la entidad.

Un total de 18 presidentes municipales emergidos del PAN, PRI, PVEM, PANAL e incluso del PRD, PT y Movimiento Ciudadano, estos tres últimos, organismos cercanos al mandatario estatal, Graco Ramírez Garrido, acusaron "lagunas y puntos oscuros" en el convenio que deben firmar para darle a la Secretaría de Seguridad Pública, el mando del combate de la delincuencia.

Los munícipes anunciaron que ante este panorama y otros temas que requieren estudio y solución conjunta, conformaron la Asociación de Presidentes Municipales del Estado de Morelos.

José Manuel Tablas Pimentel, presidente municipal de Villa de Ayala, aseguró que el trato que intenta hacerles firmar el gobernador es "desventajoso para los municipios" debido a que mientras el estado ordenará las estrategias "nosotros tendremos que pagarles de los recursos municipales".

El gobernador, Graco Ramírez Garrido, al asumir el poder el pasado mes de noviembre, se comprometió a terminar con la inseguridad en todo el estado en 18 meses, y uno de los puntos clave de su estrategia fe combate al crimen es que los cuerpos policiacos de reacción de los 33 municipios se sometan a un mando único manejado por la SSP. El convenio que el Ejecutivo propone es que los municipios continúen con sus policías, pero el mando del combate de la alta criminalidad quede bajo el mando estatal.

Julio Espín Navarrete, presidente municipal de Puente de Ixtla, una de las zonas más lastimada por el crimen, manifestó que "es un hecho que no firmarán ningún documento a ciegas ni que represente un deterioro a sus finanzas municipales"

Agregó que otro de los puntos que les hacen rechazar el Mando de Policía Único es la inconsistencia que se avisora en las operaciones policiacas regionales, pero de connotación estatal.

Mientras que el alcalde de Tlayacapan, Paulino Amaro, rechazó que sean todos los policías municipales los que estén involucrados con el crimen. "Eso es un mito", argumentó.

David Monroy