1 de junio de 2013 / 07:00 p.m.

La selección brasileña comienza mañana su puesta a punto para la Copa Confederaciones con un exigente amistoso contra Inglaterra, en el primer partido oficial del Maracaná, estadio que aún está en construcción al igual que la "canarinha".

El combinado de Luiz Felipe Scolari está en plena renovación y deja la responsabilidad de hacer goles sobre los hombros de jugadores muy jóvenes, con raudales de talento pero escasa experiencia internacional, como Neymar, flamante fichaje del Barcelona, Lucas Moura y Oscar.

La Inglaterra de Wayne Rooney promete ser una prueba de fuego para calibrar a este joven Brasil, que tiene como objetivo hacer un buen papel en la Copa Confederaciones, dentro de dos semanas, y llegar a lo más alto en el Mundial de 2014 en el que será anfitrión.

Ambas selecciones se citaron en febrero en Londres y entonces Inglaterra se impuso por 2-1 a un Brasil que aún contaba con el veterano Ronaldinho, ahora descartado por Scolari.

Desde que "Felipão" tomó las riendas de Brasil a finales del año pasado, Brasil solo ha ganado un partido, contra Bolivia, y no ha conseguido interrumpir la racha de derrotas y empates contra rivales de primer nivel, que se prolonga desde septiembre de 2009.

Estas estadísticas negativas añaden presión al equipo brasileño, que está obligado a dar una buena imagen ante los 74.000 espectadores que abarrotarán el Maracaná en su primer partido oficial después de la reforma integral acometida en los últimos tres años para adaptar el legendario estadio de cara al Mundial.

El Maracaná abrió sus puertas el pasado 27 de abril con público reducido en un partido de jugadores retirados, liderados por Ronaldo y Bebeto, sin que las obras se hubieran terminado.

Los alrededores del estadio aún estaban hoy en obras, lo que llevó a una jueza a ordenar la suspensión del amistoso este jueves, aunque horas después el tribunal revocó esa decisión después de que la gobernación de Río de Janeiro garantizase la seguridad del público.

Al margen de esa polémica, Scolari apostará mañana por poner en el campo a sus mejores hombres, con Neymar a la cabeza, los citados Oscar y Lucas, además de Fred, ariete del Fluminense, que sufre una fractura en una costilla que, según los médicos de la selección, no le impide jugar.

La selección de Inglaterra pretende aguarle la fiesta a los anfitriones y repetir la victoria de Wembley, que entonces supuso un balón de aire para el técnico inglés, Roy Hodgson, que no había logrado hasta entonces que su selección levantara el vuelo desde que tomara el mando en mayo de 2012.

Hodgson podrá contar con los mismos jugadores que alineó el pasado miércoles en Londres en su empate ante Irlanda (1-1), con excepción del delantero del Liverpool Daniel Sturridge, que sufrió una lesión en los ligamentos del tobillo.

El ataque inglés estará formado por Wayne Rooney, del Manchester United, y Jermain Defoe, del Tottenham, así como con Danny Welbeck, también de los "diablos rojos", que no entró en juego en el último amistoso, según lo que dejó ver Hodgson en los últimos entrenamientos.

- Alineaciones probables:

Brasil: Julio César; Daniel Alves, Thiago Silva, David Luiz, Marcelo; Paulinho, Fernando, Oscar; Lucas Moura, Neymar y Fred. Seleccionador: Luiz Felipe Scolari.

Inglaterra: Hart; Johnson, Baines, Cahill, Jagielka; Carrick, Walcott, Lampard, Oxlade-Chamberlain; Defoe y Rooney. Seleccionador: Roy Hodgson.

Estadio: Maracaná, de Río de Janeiro.

Hora: 16.00 (19.00 GMT).

EFE