14 de noviembre de 2013 / 03:50 p.m.

Monterrey.- Oscar y Samantha tenían grandes planes en la vida. Llevaban ya tres meses viviendo en unión libre y, poco a poco, salían adelante de la mano de los dos pequeños hijos de ella, producto de una relación anterior.

Los amigos de Oscar Alberto se encuentran verdaderamente consternados, nunca imaginaron que una tragedia de esa magnitud ocurriría en la calle Río San Juan.

Desde antes del amanecer del jueves estuvieron llegando amigos y familiares a la casa de la señora Nancy Baca, madre de Oscar, quien habita a media cuadra del sitio donde ocurrió el siniestro.

Algunos entrevistados manifestaron que Oscar trabajaba como obrero en una empresa de tubería metálica en el centro de Escobedo.

También se ayudaba económicamente realizando cortes de cabello a amigos y conocidos durante los fines de semana, en la vivienda de su mamá.

Samanta, por su parte, labora en una clínica veterinaria ubicada en la avenida Raúl Salinas, en el mismo municipio.

El caso consternó a todo el vecindario en Jardines del Canadá, donde la pareja fue descrita como personas tranquilas.

Los deudos enfrentan ahora, además del drama por la pérdida de sus seres queridos, una difícil situación, pues no tienen los recursos económicos para los gastos funerarios.

Por tal motivo, el Gobierno Municipal de Escobedo, a través de la Secretaría de Desarrollo Social, se acercó a los familiares del joven y del niño que murieron en el incendio.

"Nos dicen que no tienen dinero para enterrar a los familiares, al hijo y al hijo de la mujer con la que vive. El licenciado César Cavazos (alcalde de Escobedo) fue muy puntual en que viniéramos a ver a la familia y ofrecerle el apoyo", comentó en entrevista María de los Ángeles Martínez Galindo.

La secretaria indicó que también se mantendrán al tanto de la evolución y los cuidados médicos del pequeño Israel, de tres años de edad y quien se encuentra grave en el hospital de Zona número 21 del Seguro Social.

Por el momento, las autoridades estatales, a través del Ministerio Público, investigan las causas del fatal siniestro y no descartan que todo se haya originado de un corto circuito.

La mañana del jueves se pudo observar que la vivienda donde se registró la tragedia carece de medidor de energía eléctrica.

En la parte inferior de la mufa fueron colocados dos "puentes" de cable de grueso calibre, y se aprecia que recientemente fueron instaladas dos "pastillas" o interruptores.

Agustín Martínez