12 de septiembre de 2013 / 01:34 a.m.

Guerrero • Representantes del ejido de Taxco y Pedro Martín solicitaron la restitución de 76 hectáreas de tierra que no les son reconocidas por la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu), ya que están ubicadas justo a un costado de un hotel de cinco estrellas y eso genera intereses económicos que lesionan a los ejidatarios.

Lázaro Martínez Olivares, presidente del Ejido de Taxco y Francisco Gómez Castañeda, presidente del Consejo de Vigilancia encabezaron a un centenar de campesinos que de Taxco viajaron hacia Chilpancingo para denunciar el despojo que sufren por parte de la dependencia del gobierno federal.

Recordaron que en 1978 una resolución presidencial reconoció al ejido como propietario de una extensión de 500 hectáreas de tierra.

En 2004, la entonces Secretaría de la Reforma Agraria (SRA) ejecutó parcialmente dicha resolución, ya que dejó pendiente una extensión de 76 hectáreas.

Ese mismo año la SRA emitió un acuerdo de inejecutabilidad, que a decir del presidente Lázaro Martínez no es valido porque contradice la resolución presidencial de 1978.La razón por las que se pretende despojar al ejido de 76 hectáreas de tierra, consiste en el hecho de que se ubican justo a un costado del hotel Monte Taxco, lo que genera muchos intereses de tipo económico.

Ante la actitud de la SRA ahora denominada como Sedatu, el ejido decidió en 2008 presentar una demanda ante el Tribunal Unitario Agrario (TUA), con la intención de solicitar el respeto a sus derechos y pedir la restitución de las hectáreas faltantes.

En 2008 el TUA emitió una resolución a favor del ejido de Taxco y ordenó a la SRA dar cumplimiento a la resolución presidencial, otorgando el reconocimiento de las 500 hectáreas en su totalidad.

En respuesta a la determinación judicial, la Sedatu interpuso un recurso de revisión, lo que para los ejidatarios no representa más que una obstrucción para dilatar el cumplimiento a la sentencia.

Por esa razón, los ejidatarios acompañaron a sus representantes en el viaje que realizaron hacia Chilpancingo con la intención de exigir que el asunto se resuelva cuanto antes.

Indicaron que además de la pretensión de la Sedatu, se enfrentan a actitudes corruptas de la Procuraduría Agraria (PA) y de la propia delegación que la dependencia tiene en la entidad.

Advirtieron que de no atender el reclamo expuesto en una conferencia de prensa, en poco tiempo las autoridades tendrán que acudir a dialogar con ellos en plazas públicas o carreteras, que tendrán que cerrar para forzar a agilización del conflicto judicial que los mantiene sin la posibilidad de ejercer la titularidad de sus tierras.

MARCELA.MOYEDA