28 de febrero de 2013 / 10:43 p.m.

Guerrero • Familiares de los ocho detenidos de la Colonia Alfredo V Bonfil que hasta ayer estaban arraigados, por señalamientos de violación a turistas del Distrito Federal, fueron enviados a los penales de Chihuahua y Guerrero.

Lo anterior fue dado a conocer por sus familiares que este día acudieron ante la sub delegación de la Procuraduría General de la República (PGR) a presentar una querella en contra de elementos de la Policía Federal que realizaron las detenciones de las once personas el pasado 24 de enero.

“Vamos a interponer una denuncia las familias afectadas por las detenciones del 24 de enero pasado, ante el Ministerio Público de la federación por delitos de allanamiento de morada, robo, y amenazas de muerte contra elementos de la Policía Federal y de la Policía Federal Ministerial”, dijo Armando Alcocer, familiar de 2 de las personas detenidas por las violaciones.

Entrevistados afuera de las instalaciones de la Subdelegación de la PGR en Acapulco, Armando Alcocer, dijo que agentes Federales y Policías Federales Ministeriales, durante las detenciones irrumpiendo ilegal y arbitraria violando todo el marco constitucional de los habitantes.

-¿Qué pasó con los once detenidos?

-De manera oficial en el caso de Alejandro Valencia García, ayer se preguntó en SEIDO, y nos dijeron que lo habían trasladado a un penal de Chihuahua. Y en el caso de los otros siete (detenidos), hoy interpusimos una queja ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos, para que nos informaran del resto y de la CNDH nos dijeron que la PGR informó que fueron puestos a disposición del juzgado séptimo y octavo en Acapulco por delitos del fuero común, reveló.

En ese sentido los familiares de los detenidos consideran que de ser confiable la información de la CNDH siete de los once detenidos estarían en el penal de Las Cruces en Acapulco.

Entre ellos Víctor Mariche Candela, Ezequiel Petatán Cortéz, María del Rosario Cruz Gaspar, Eder Jesús Morales Cruz, José Domingo Sánchez Silva, Baltazar González Medel y Francisco Javier Liborio Solano.

JAVIER TRUJILLO