11 de julio de 2013 / 11:37 p.m.

Cancún • Dejando un velo de misterio sobre su breve historia como habitante del aeropuerto internacional de Cancún, Marcela Silvia Montaño Mancera, voló el mediodía de este jueves, tras ser recuperada por su hermano Enrique con destino a su casa, a bordo de un vuelo a Guadalajara, Jalisco.

La mujer cuyas facultades mentales están aparentemente alteradas, tenía más de dos semanas y la víspera asumió actitudes agresivas con agentes de la Policía Federal Preventiva, señaló el vocero del Grupo Aeroportuario del Sureste, Eduardo Rivadeneyra. La familia no sabía de ella y se percató por los medios, de su situación en la terminal aérea de esta ciudad.

La tarde del jueves Marcela Silvia discutió airadamente con oficiales federales, luego de darse cuenta de que la tarjeta de American Express con la que retiraba dinero para comer se había agotado. Ella sufrió un aparente brote sicótico por lo que la comandancia del aeropuerto solicitó los servicios de una psiquiatra local que recomendó llevarla a un hospital psiquiátrico de Mérida, a cuatro horas de esta ciudad.

Afortunadamente para ella, poco después se identificó ante las autoridades de la terminal aérea su hermano Enrique Montaño Mancera, de profesión ingeniero y declaró que llegó a Cancún con propósito de rescatar a su familiar y someterla a tratamiento psiquiátrico bajo tutela de sus parientes.

Enrique Montaño confirmó que, como Marcela Silvia había declarado, estuvo casada con un ciudadano estadunidense, de quién se divorció hace dos años.

También precisó que su hermana llegó al aeropuerto desde el día 28 de junio y desde entonces vivió, con sus seis maletas a cuestas, en andenes del aeropuerto. Comía en los restaurantes de la terminal y se aseaba el tiempo charlando con turistas.

Otras veces sostenía largos soliloquios y en ocasiones aseguraba hablar con ángeles que le comunicaban la venida de Dios a la tierra. Solía decir que ella misma era un ser ángelico cuya misión era anunciar el fin del mundo.

Antes de que llegara la psiquiatra solicitada por la Policía Federal, a causa de una crisis nerviosa que sufrió, intervino una doctora del DIF, que recomendó sedarla, para que se tranquilizara.

En eso llegó el hermano, quién solicitó a las autoridades permiso para llevarla a pasar la noche en un hotel, para salir este viernes con rumbo a su casa, cuya dirección solicitó mantener bajo reserva.

Este jueves, con apoyo de la aerolínea Volaris, los hermanos Montaño Mancera, abordaron un avión rumbo al aeropuerto de Bajío. La línea les reservó asientos en la parte posterior de la nave para evitar eventuales confrontaciones con el resto del pasaje.

De acuerdo con el reporte del caso, Marcela Silvia Montaño Mancera llegó a Cancún el 30 de junio, colocó sus seis maletas en un carrito de equipaje y ya no salió a la calle. Hasta ahora no se sabe si vino del extranjero, o de otra ciudad del país o bien vivía en Cancún. El hermano solicitó privacidad para ambos. Ella declaró que llegó de Guadalajara con intención de volar a Los Ángeles, pero su boleto había caducado.

La mayor parte de su estadía en el aeropuerto la mujer pasaba el tiempo en la sala de llegada del extranjero. El hermano informó que Marcela Silvia habla cuatro idiomas.

También informó que cuando se encontró con su hermana, esta se tranquilizó mucho y accedió a tomar los medicamentos indicados por médicos que solicitaron las autoridades del aeropuerto para valorar su situación y cuyo diagnóstico encontró un cuadro esquizofrénico.

FERNANDO MERAZ