10 de enero de 2013 / 01:56 a.m.

Cuernavaca • El diputado por el Partido del Trabajo (PT), Alfonso Miranda Gallegos, reconoció que como alcalde de Amacuzac, municipio al sur de Morelos, pactó con grupos de la delincuencia organizada a quienes les pidió su comprensión para que frenaran sus exigencias económicas, con base en la problemática financiera del gobierno que encabezaba.

En medio de señalamientos por su presunta vinculación con el crimen organizado, así como con el homicidio del director de Seguridad Pública de la administración municipal que le antecedió, que llevó a la Procuraduría General de Justicia (PGJ) a enlistarlo como testigo de este crimen, Miranda Gallegos negó enfáticamente tener nexos criminales, aunque reconoció que "en al menos tres ocasiones", recibió llamadas telefónicas de grupos organizados que le exigían cantidades de dinero que "nunca entregué".

Aseguró que desde que llegó como alcalde (2009) supo que los delincuentes habían obtenido sus teléfonos personales y comenzó a recibir llamadas.

"Claro que los presidentes municipales somos acosados en varias ocasiones por ellos (los grupos delictivos), ello ya es del dominio público. También yo fui acosado y extorsionado".

Miranda Gallegos lo atribuye a la comprensión de la situación de los grupos criminales que le contactaron, pues recordó que cuando recibió las llamadas les puso en claro que el municipio de Amacuzac es uno de los más pobres de la entidad con apenas 49 millones de pesos y su presidente municipal solo tiene un ingreso mensual de 44 mil pesos, cifras muy inferiores a las de otros municipios.

Dijo que no denunció porque ya no volvió a recibir llamadas, lo que atribuye a que los maleantes finalmente comprendieron la situación del municipio.

"Les pedí de favor que vieran en qué condiciones estaba el municipio", agregó el diputado petista, quien hace un mes fue removido de la coordinación del Partido del Trabajo en el Congreso local debido a conflictos políticos y sociales que mantiene en el municipio que gobernó, donde se le señala de haber malversado fondos y desviado recursos públicos, según la dirigencia de su partido a cargo de Tania Valentina Rodríguez Ruíz.

Sobre las acusaciones que versan en su contra de estar atrás del homicidio del Director de Seguridad Pública del municipio, Justo Buenaventura Jaimes Villarreal, quien fuera asesinado por desconocidos sólo 72 horas después de haber sido nombrado por el nuevo alcalde de Amacuzac, Noe Reynoso, Miranda Gallegos se dijo dispuesto a comparecer ante las autoridades.

De la rivalidad con el munícipe que le sucedió en la alcaldía, el legislador atribuye el encono político a “las veces que la policía de mi administración lo metió a la cárcel”, debido a que en estado de ebriedad alteraba el orden al subir su camioneta a las banquetas o beber con sus amigos y su caballo en la plaza pública.

DAVID MONROY