10 de enero de 2013 / 01:32 p.m.

Monterrey • Al recorrer las ruinas del casino Royale, Samara Pérez encontró un objeto que la hizo estremecerse hasta las lágrimas: un tenis de su hijo Brad, quien falleció en el ataque al centro de apuestas el 25 de agosto de 2011.

Ayer, por única ocasión, se permitió a los familiares de las víctimas del Royale el acceso al lugar del incendio. Samara Pérez, quien además logró sobrevivir al ataque, aprovechó para cerrar un recuerdo, a través de un recorrido lleno de nostalgia y rabia.

“Por aquí, en esta parte, como ves, había dos hileras. Yo empiezo a caminar por aquí, a gritarle: ‘Brad, Brad, Brad…hijo, Brad, Brad’… y ya había mucha gente que estaba gritando. No había gente tirada en ese momento, estaban las personas en pánico”, recuerda Samara Pérez, quien desde el principio ha fungido como portavoz de los familiares de las víctimas del casino Royale.

Cerca de una máquina grande de ruleta, queda un tenis todavía. Samara Pérez va, lo recoge y confirma: “Es de él…espero no te importe que me lo lleve. Él se encontraba de aquel lado, muy probablemente corrió por aquí, lo sacaron sin zapatos, se los acababa de mandar su abuela”.

En los próximos días se construirá un muro de tablarroca que impedirá ver la destrucción en el interior de lo que un día fue el casino Royale.

La demolición marcará la nueva etapa comercial y hotelera en una zona que siempre será referencia de uno de los episodios más violentos contra la sociedad en México.

José Plata