6 de julio de 2013 / 01:20 a.m.

Guerrero • Con un minuto de aplausos para Alexis Herrera Pino, cerró la ceremonia de clausura de la generación 2009-2013 de la Normal Rural de Ayotzinapa, que concentra a la mayor cantidad de jóvenes desalojados de la Autopista del Sol la mañana del 12 de diciembre de 2011.

"Por tu sangre derramada y regada en estas tierras guerrerenses que harán germinar las semillas y la esperanza de la lucha inclaudicable por la continuidad del normalismo rural", fue la leyenda que se rotuló en la manta gigante ubicada a espaldas del presidum para los trabajos de la clausura.

Los 115 estudiantes de las licenciaturas en Educación Primaria y Educación Física integraron la generación que llevó el nombre de Alexis Herrera Pino, uno de los estudiantes asesinados a balazos durante el desalojo en la Autopista del Sol.

La madrina de generación fue Mara Robles Villaseñor, quien se limitó a dar su respaldo a los ahora licenciados en Educación y se cuidó de emitir juicios en torno al conflicto que los jóvenes sostuvieron con la administración estatal.

Robles Villaseñor llegó acompañada de Salvador Martínez de la Roca, uno de los principales dirigentes del movimiento estudiantil de 1968.

Martínez de la Roca otorgó varias entrevistas a los medios de comunicación. En ellas señaló que en las normales rurales y, particularmente en Ayotzinapa, se genera parte importante de la conciencia social del país, de ahí su convicción por respaldarla.

"Yo con Ayotzinapa y las normales rurales me la rajo", dijo el dirigente social.

Acudió el dos veces candidato a rector de la Universidad Autónoma de Guerrero, Rogelio Ortega Martínez, amigo personal del extinto líder del Congreso local, Armando Chavarría Barrera, y del ahora ex secretario general de Gobierno, Florentino Cruz Ramírez.

José Luis Hernández Rivera, director del plantel, señaló que son 115 estudiantes los que este viernes recibieron los documentos que los acreditan como egresados de las licenciaturas en Educación Física y Primaria, los que tendrán que enfrentar un examen de oposición convocado por el gobierno federal para concursar por una plaza de profesor.

De antemano saben que no todos se podrán incorporar a un espacio laboral, lo que desde ahora representa un elemento de preocupación.

El egresado Osvaldo Sánchez tuvo la encomienda de emitir un mensaje a los integrantes de la generación. En él hizo un reconocimiento público a los mentores que ayudaron a forjarlos como profesionistas.

"Queremos decirle a todos que llevaremos arriba el buen nombre y prestigio de nuestra Escuela Normal Rural ‘Raúl Isidro Burgos’ de Ayotzinapa, llegaremos a los confines de nuestra entidad, a las comunidades más empobrecidas y necesitadas", expuso.

Luego vino una arenga: "A los compañeros que se quedan en el plantel, los convocamos a que la defiendan como lo hicimos nosotros, porque en sus aulas nace la semilla de la conciencia social".

Entre los egresados se observó a Pablo Juárez, quien fungiera como vocero de la sociedad de alumnos Ricardo Flores Magón en los días del desalojo y la confrontación con el gobierno estatal y federal.

También se miró a Édgar David Espíritu Olmedo, el joven que durante el desalojo recibió un impacto de bala que le desinfló el pulmón izquierdo, el mismo que resistió hasta llegar a la clínica del ISSSTE, reportó su ubicación a sus padres y posteriormente se desvaneció.

Este viernes, Espíritu Olmedo posó para muchas fotografías acompañado de su madre y hermanas. Al igual que sus 114 compañeros lució feliz por la meta alcanzada, pero admitió la incertidumbre de tener que concursar por un espacio laboral.

El nombre de Alexis Herrera Pino retumbó en el recinto, luego vino un minuto de aplausos en su memoria y finalmente la consigna que dejó a las madres que acudieron con un nudo en la garganta: "¡Alexis Vive/ la lucha sigue!".

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN