27 de septiembre de 2013 / 02:37 p.m.

Chihuahua.-  Ricardo Vega, popularmente conocido como Richy, sí estuvo presente en el partido que jugó su equipo, Los Tigres, contra Los Osos de Gómez Farías. Así lo decidieron sus compañeros, luego de que su casaca como pítcher, marcada con el número 25, fue colocada en una de las bancas junto a una pelota de beisbol autografiada.

De esa manera Los Tigres rindieron homenaje a Vega (17 años) y a Luis Alonso Frayre (15 años), quien era compañero de escuela y estaba en lista para ingresar al equipo.

Ambos murieron el domingo pasado en el poblado Loma Blanca, a la orilla de Ciudad Juárez, cuando dos sujetos dispararon armas de alto poder contra un grupo de personas que festejeban en el patio de una vivienda el triunfo de Los Cardenales, al que también pertenecía Richy.

El partido se llevó a cabo en el estadio de beisbol Juárez Vive como inicio formal del 18 Encuentro Estatal Deportivo Cecytech Juárez. Fue casualidad que los torneos comenzaran con ese partido, programado desde hace tiempo, pero tras los hechos ocurridos el coach Jesús Oliva y sus jugadores decidieron realizar al inicio del mismo como un pequeño homenaje en memoria de ambos.

Por eso las playeras del equipo llevaban impreso un listón de luto en el brazo derecho; la decisión fue tomada el martes pasado. “Las hicimos en honor de Ricardo, que era nuestro pítcher titular; Luis pertenecía al club de beisbol, pero todavía no estaba seleccionado, por eso ahorita es nada más con Richy, pero a Luis le vamos a mandar hacer una especial más adelante” explicó.

Cuando Los Tigres salieron al campo llevaban sus gorras en el pecho y dos globos blancos en la mano. Uno era para ellos, pero el otro lo entregaron a sus rivales de juego, Los Osos.

El minuto de silencio fue doloroso, pero más lo fue el momento en que todos, al mismo tiempo, soltaron los globos que volaron sobre el cielo azul del estadio, bajo el sol del mediodía. “¡Richy, Richy, Richy!”,“¡Alonso, Alonso, Alonso!”, corearon Los Tigres al unísono durante el team back. “¡Vamos: este partido va por Richy!”, gritó su mejor amigo.

Jesús Vázquez tiene buenos recuerdos de ambos. “Yo los conocía desde que entré a primero, apenas los conocía pero eran buena onda, ellos me enseñaron cómo jugar. Ricardo ya había pegado un jonrón: dijo que no era el ultimo y si lo fue. ¡Voy a dar todo para ganar en su nombre los tres partidos!” De esos tres partidos depende que Los Tigres se coloquen como campeones del torneo.

El golpe seco del bat anuncia que el partido comenzó; el ánimo de Los Tigres está a full porque quieren cumplir su compromiso: corren, batean, golpean, observan. Quieren ganar. Aunque no lloran, su sentimiento se encuentra a flor de piel, pues cuando ingresaron a los vestidores realizaron, de forma privada, otro pequeño homenaje a sus compañeros. Quienes tomaron la palabra hablaron de sus mejores recuerdos y experiencias con ellos. El sentimiento común, expresaron, fue lamentar que Richy y Alonso no estuvieran ahí.

“¡Échenle, vamos!” “¡Ábrele, que no esté pegado a la base!”, gritaron en diferentes momentos para derrotar a Los Osos. Luis Ángel Gómez, otro de los amigos de Richy, cuenta que a éste le encantaba el beisbol, tanto, que se preparó con anticipación para jugar ese partido. “Él hubiera querido estar aquí”. Jesús Cereceres complementa el sentir: “Era un gran amigo y deportista, lo vamos a extrañar mucho”.

El estadio se encontraba vacío; apenas llegaron un par de familias, algunos maestros del Cecytech y, casi al final, compañeros de escuela que recién habían terminado clases.

—¿Saben si vendrán los familiares de Richy y Alonso? —pregunto a Cereceres

—No lo sabemos, pero esperamos que sí para que estén aquí con nosotros.

Tras dos horas y media de partido, Los Tigres se imponen a Los Osos siete a seis. El festejo está listo con cajas de pizza y una pila de refrescos. Las familias de Richie y Alonso no llegaron.

— CRÓNICA POR ÉRIKA FLORES