29 de julio de 2013 / 01:50 p.m.

Monterrey• Al concretar la reestructuración de sus pasivos por 33 mil millones de pesos a un plazo de 30 años, el gobierno de Nuevo León consiguió un borrón y cuenta nueva en su techo financiero para el presente año, informó ayer el secretario de Finanzas del estado, Rodolfo Gómez Acosta.

Tras concluir exitosamente las negociaciones del refinanciamiento, las arcas estatales podrán disponer nuevamente de hasta 4 por ciento de su presupuesto en financiamientos; es decir, casi 2 mil 500 millones de pesos.

A pregunta expresa, el funcionario anticipó que esta cantidad también se podría contratar en lo que resta del año, incrementando con ello el monto de la deuda, que la Secretaría de Finanzas y Tesorería General del Estado (SFyTGE) ubica en 49 mil millones de pesos.

“Ejercimos inicialmente el monto correspondiente al 4 por ciento para la liberación de compromisos que teníamos de inversión; en la reestructura esto se repaga y se abre, como es neto de amortización, se reabre el porcentaje del 4 por ciento que tenemos disponible para tomar deuda.

“Ahorita ya está abierto de nueva cuenta el techo (…) es probable que sí (se vuelva a utilizar), durante el año; nosotros, conforme se vayan generando distintas presiones de gasto en el tema de inversión, iremos cubriendo o iremos ya programando esas aplicaciones de gasto vía financiamiento que podemos obtener ya dentro de este límite”, confirmó el funcionario estatal.

Una vez que la nueva Ley de Deuda entre en vigor, el estado prevé que el techo de financiamiento a las entidades se mantenga en el mismo rango del 4 por ciento.

Por otra parte, Gómez Acosta atribuyó los cuestionamientos hacia la reestructura a un desconocimiento de la oposición, que tiende a sumar conceptos de forma equivocada.

Particularmente se refirió a la consideración de los diputados del PAN en el Congreso local, que anticiparon el pago de intereses por 6 mil millones de pesos como consecuencia directa del citado refinanciamiento.

Señaló que la forma en que se estructuró la operación permitirá que el servicio de la deuda represente cada vez menos en comparación a los ingresos propios.

“Yo creo que tuvieron una lectura equivocada, no es la forma de cuantificar, es decir, quizás en el tiempo y amén de que tuvimos mejor tasa ponderada que la vigente, la tasa contratada con respecto al plazo, que es como se tiene que comparar, y con respecto a la fuente de pago, nos da muy buenas condiciones.

“¿Cómo se mide esto? No es que se puedan sumar nominalmente en línea recta los intereses que en el futuro se van a ir generando, también va a haber más ingresos en esas proporciones si ése fuera el caso, lo que importa aquí es ver cómo se va a comportar el servicio de la deuda con respecto a nuestros ingresos propios de libre disposición”, explicó Gómez Acosta.

El tesorero estatal también refutó las apreciaciones de especialistas en temas fiscales, que advirtieron la posibilidad de que en diciembre se avalaran nuevas alzas de impuestos para compensar la reestructura.

“Nosotros esa fase ya la cubrimos, la cubrimos en el paquete fiscal del año pasado; es decir, lo que se negoció en 2012 hacia ahora, esa parte ya la avanzamos que era prácticamente el primer eje de atención que teníamos que atacar. Nosotros no tenemos previsto ahorita incremento de impuestos en ninguna de las contribuciones que tiene el estado”, sentenció.

La reestructura, según se ha informado dará al estado un ahorro de poco más de 4 mil millones de pesos en los próximos tres años, un estimado de mil 400 millones de pesos anuales.

LUIS GARCÍA