14 de agosto de 2013 / 12:06 a.m.

Monterrey • La reforma Energética que propone el presidente Enrique Peña Nieto no significa que se vaya a vender Pemex ni la CFE, y por el contrario, garantiza que en un mediano plazo bajen las tarifas de gas y electricidad, algo que todos los sectores de la ciudadanía han venido pidiendo durante años, puntualizó la senadora por Nuevo León, Cristina Díaz Salazar.

Confió en que el modelo energético que logre aprobarse, represente el motor de la modernización del país, dado que podría permitir un crecimiento económico sostenido del cinco o seis por ciento.

La legisladora dijo que si hay voluntad política de todos los partidos se podrá sacar la reforma energética, aunque previó un debate intenso sobre los diversos temas que se analizarán para darle su forma final a la propuesta.

"Si logramos ponernos de acuerdo y avanzar en la reforma, vamos a lograr de manera importante impactar en las tarifas de luz, la gente aspira desde hace muchos años a tener mejores tarifas de electricidad, tanto para uso doméstico como para industrial, y por supuesto el precio del gas también tendría una mejoría substancial", dijo la senadora.

FRANCISCO ZÚÑIGA ESQUIVEL