Lorena López
27 de junio de 2013 / 01:20 a.m.

 

Ciudad de México • El Instituto Nacional de Migración (INM) informó que se redoblaron los patrullajes de los Grupos Beta en diferentes zonas de la frontera norte del país, consideradas de mayor peligro por las temperaturas extremas y por la probabilidad de ser víctimas de robos, extorsiones, violaciones o secuestros.

Destacó que entre enero y mayo, los Grupos Beta rescataron a tres mil 895 migrantes en las fronteras Norte y Sur de México, auxiliando a 833 lesionados. Además recibieron reportes de 51 extraviados y localizaron a 122, además de brindar asistencia social a 552 personas que intentaban cruzar la frontera.

El Operativo Verano 2013 que funcionará entre el 21 de junio y 21 de septiembre, se actualizarán las rutas más peligrosas y también se orientará a los migrantes del alto riesgo.

Los Grupos Beta van desarmados, están capacitados para enfrentar emergencias y ofrecer agua potable, además cuentan con equipo de salvamento para desierto, montaña y acuático; cámaras térmicas, binoculares, botiquines de trauma y oxigenoterapias, localizadores GPS y teléfono satelital.

El Instituto anunció el reforzamiento de las acciones en el norte de México ante el riesgo que corren los migrantes que intentan cruzar ilegalmente por las zonas desérticas hacia los Estados Unidos por las temperaturas extremas.

“Se redoblaron los patrullajes en las rutas de mayor peligro, donde los migrantes caminan entre cuatro y seis días bajo temperaturas de hasta 55º centígrados, con el riesgo de sufrir picaduras o mordeduras de animales ponzoñosos, deshidratación, golpe de calor y quemaduras.

“Además, también enfrentan el peligro de extraviarse o ser víctimas de delitos como robo, extorsión, violación y hasta secuestro, debido a que transitan por áreas completamente aisladas, en las que es difícil pedir o recibir auxilio”, señaló el INM en un comunicado.

Detalló que existen 21 Grupos Beta en todo el territorio nacional, cuya naturaleza es ofrecer servicios humanitarios y de rescate, que se crearon en 1990, e integrados por personal con conocimientos de derechos humanos y altamente capacitados para hacer frente a cualquier emergencia.

También destacó que la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha calificado como una buena práctica del gobierno mexicano los operativos especiales en periodos de temperaturas extremas y catástrofes naturales que puedan afectar la seguridad de los migrantes.