11 de diciembre de 2013 / 06:58 p.m.

Monterrey.- La celebración a la  virgen de Guadalupe, arrastra muchos fieles a las iglesias donde ella es venerada, pero tambien existen personas que buscan de alguna manera agradecer su infinita bondad.

Una de ellas es Gloria Luis Rodríguez Camacho, comerciante, quien desde hace cuatro años ofrece alimento gratis a quienes durante todo el año acuden a degustar la comida que prepara desde temprana hora los 365 días del año.

Para ella, quien durante estos días llegar a su nogocio de comida ubicado en el cruce de las calles Nuevo México y Morelos, representa el gusto de servir a sus clientes, la cercanía de 12 de diciembre de cada año, es punto y aparte.

Desde una semana antes a esta fecha importante en la vida de millones de mexicanos, Gloria Luisa se prepara para agradecer d euna amnera muy especial su devoción hacía la virgen morena.

Para ello comienza a prepararse, Gloria buscó que cada año fuera el 11 de diciembre para demostrar a la gente y a quienes acuden a su local, la manera d eagradecerles su preferencia.

La mañana del miercoles, en vispera d ela celebración a la guadalupana, Gloria adornó su puesto de tacos y comida raída con globos, música y lo que es importante de guisos de difernetes recetas.

Chicharron, asado, menudo, huevo en todas sus presentaciones, cortadillo barbacoa y otros platillos, colocados en vasijas de aluminio esperan el momento de ser repartidos.

A las siete de la mañana, los primeros clientes comienzan a llegar "BUenos Dias, pasenle de que les sirvo" dice Gloria a quienes llegan a su puesto.

Frente a los clientes, en una de las paredes una imagen de la virgen los recibe, una imagen que denota estar contenta por el gesto de Gloria, de rapartir algo d elo mucho que ha recibido.

Mientras sus clientes degustan algún platillo, ella detiene por unos momentos su actividad, sonrie y expone "Es para agradecer a la virgen lo mucho que me ha dado y a mis clientes que todos los días acuden a este lugar"

Asimismo refiere "Gracias a ella por todo lo que ha dado a mi familia y gracias a mis cinco hijos (porque tengo cinco hijos, dice con alegria) quienes me apoyan al igual que mi esposo.

Durante varias horas, Gloria camina d eun lado a otro, va a una mesa, llega a otra y sigue con su sonrisa en el rostro, saluda y da la sgracias por esta bendición.

Marcial Pasarón