NADIA VENEGAS
16 de junio de 2013 / 02:49 p.m.

Monterrey • Con sentimientos encontrados, decenas de regiomontanos iniciaron desde ayer con las visitas a diferentes panteones de la ciudad por el Día del Padre.

Cargados de flores, fotografías, velas y artículos de limpieza, los visitantes comenzaron a llegar a los camposantos con la alegría de recordar las enseñanzas que les dejaron sus padres y el dolor que dejaron con su partida.

Tal es el caso de Miguel Ángel Álvarez García, quien perdió a su padre, Ignacio Álvarez, cuando tenía 15 años y quien acudió a un panteón de la zona centro para limpiar la tumba donde reposan los restos de su progenitor.

La visita adelantada también tuvo la intensión de evitar complicaciones que la alta afluencia de personas que se espera por este día pueda causar, como tráfico congestionado o dificultades para estacionar un vehículo.

Sin duda, un padre será inolvidable, aún si pasaran años de que falleció, pues sus enseñanzas y su recuerdo vive dentro del corazón mientras los recordemos.