10 de abril de 2013 / 01:01 p.m.

Monterrey.- • Cualquier pretexto es bueno para ir de “"picnic"”, como en este caso lo fue el calor…

El sol caía a plomo, eran las cuatro de la tarde de este martes, pero con el nuevo horario, en realidad las tres del antiguo.

Doña María se bañaba plácidamente en las no tan cristalinas aguas del Parque España, junto con su familia.

Ellos integraban un contingente de 856 personas que ayer fueron de paseo al citado parque, y disfrutaron de las frescas aguas de su alberca y chapoteadero.

La mayoría llegaron en la mañana o al mediodía, presionados por los 40 grados centígrados que alcanzó el termómetro.

Es el caso de María Guadalupe Huerta, que estresada por el calor llegó a las tres de la tarde, acompañada de sus hijos y un sobrino que se quedó con las ganas de meterse a la alberca, debido a su pierna derecha quebrada, porque lo atropellaron:

“"Lo que pasa es que en la casa nosotros llegamos a las tres de la tarde, y sí se antoja el agua, aunque se mete uno al agua y sale uno del agua y el aire se siente frío. Nomás traje a los niños, él es mi sobrino y los traje para distraerse un rato, empezaron el lunes en clases, nada más que ahorita no puede ir este niño, porque lo atropellaron. Casi no venimos, pero estábamos bien estresados en la casa, bien aburridos"”, dijo Huerta.

Mientras unos se bañaban, otros, en las mesas, aprovecharon para preparar tostadas con aguacate, duritos con frijoles o salsa, y poco, muy pocos, hicieron carne asada.

A metros de distancia de las albercas, celosos de su deber y quizá con algo de envidia por no poder bañarse, dos elementos de la Policía de Monterrey, observaban y cuidaban el lugar.

A un lado de ellos, en una mesa donde abundaban los frijoles, y tostadas con repollo, estaba acompañado de su familia don Rubén Cadena, vecino de la zona norte de Monterrey, quien les debía a sus hijos la ida al Parque España, y ayer les cumplió.

“"Llegamos como a la una de la tarde y como no pudimos venir en vacaciones traje a los niños que se divirtieran un rato, aparte estaba fresco el clima y ahorita ya está bien, está el calorón. Trajimos lonchecitos, tostadas, todo eso"”.

Un montón de chamacos se encargaron de ponerle sabor al ambiente, al meter y sacar pelotas de la alberca, seguidos de uno de los salvavidas, que los regañaba constantemente por meterse al área onda.

Fuera de eso, todo transcurrió en total tranquilidad en el área de albercas, hasta que a las seis en punto, ni un minuto más, los empleados del Parque España pidieron a la gente salir del lugar; la hora de cierre había llegado y somnolientos por la aplicación del nuevo horario, querían dar por concluida su jornada laboral.

Mientras en el España la gente desalojaba; en una paletería Michoacana del centro de Monterrey, el encargado bendecía el día tan caluroso: Sus ventas aumentaron en un 20 por ciento, ya que todo mundo pedía nieve o aguas de frutas.

“"Ahorita sí se elevaron las ventas más o menos como un 20 por ciento, piden todas las aguas, la de horchata, piña colada, frutas, piña, melón y limón"”, dijo Gerardo Hernández.

El caso es que dentro de una alberca o ingiriendo aguas frescas, muchas personas enfrentaron el primero de muchos calorones que habrá en este 2013.

RICARDO ALANÍS