1 de febrero de 2013 / 03:31 a.m.

En el primer mes del 2013, 20 personas fallecieron por choques y 11 fueron en atropellos, mientras que por parte del crimen organizado y las autoridades el resultado fue de 96, 43 de los cuales se registraron en el municipio de Monterrey.

 Monterrey.- • Pese a ser policía de Nuevo León, para Ramiro Ángel del Ángel, quien tenía que enfrentar todos los días el riesgo a morir en un enfrentamiento con integrantes del crimen organizado, ser amenazado por la delincuencia y arriesgar la vida defendiendo las insignias de proteger a la población, la muerte lo encontró en un sitio completamente distinto. Él es uno de los 31 muertos por accidentes viales con que inició el 2013.

Y es que vivir en un estado donde los índices delictivos son altos, donde los enfrentamientos y muertos por el crimen organizado son cosa de todos los días, e incluso donde víctimas inocentes son confundidas por la autoridad, no deja exenta a la población de la segunda causa de muertes violentas en la entidad: los percances viales.

Con estas cifras, en donde prácticamente un ciudadano perdió la vida de forma diaria en percances viales, queda de manifiesto que las batallas del crimen organizado no garantizan que la población en general fuese víctima de las mismas, pues según las estadísticas del primer mes de este 2013, las cifras de ejecuciones por el crimen organizado y la autoridad ascienden a 96, mientras que las de los percances viales, ya sean por choques o atropellos, llegan a las 31, es decir que por cada tres ejecuciones una persona más pierde la vida en percances viales.

Tan sólo el mes de enero registró 96 muertos, entre los cuales se encuentra el joven inocente Adrián Javier González Villarreal, estudiante de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (FIME), y quien fuera confundido con un criminal por elementos municipales de Santa Catarina; así como el de los 17 integrantes del grupo musical Kombo Kolombia, desaparecidos y encontrados muertos en una noria del municipio de Mina, fueron hechos que dejaron marcado el inicio de este 2013.

De estas 96 ejecuciones el municipio con mayores cifras fue Monterrey con 43, seguidos por el municipio de Mina con los 17 cuerpos del grupo vallenato, pero continuados con Apodaca con seis muertes, y luego diluirse la cifra en cinco ejecuciones en Juárez, Santa Catarina y Guadalupe.

Pese a ello, los descuidos al volante y al cruzar las calles han costado al área metropolitana, pues la cifra de los 31 muertos en percances viales suman casi la misma cifra de ejecutados del 2005, cuando la ola de violencia en la entidad apenas comenzaba.

De los 31 muertos viales, 20 corresponden a muertos en choques, mientras que los 11 restantes son en atropellos.

En dicha estadística resaltan algunos casos, como el del policía Ramiro Ángel del Ángel, quien perdió la vida luego de que al circular a más de 150 kilómetros por hora perdió el control del volante y se estrelló contra un poste, en la carretera Laredo en el municipio de Ciénega de Flores.

Entre los casos también resalta la muerte de la pequeña Alison Carolina González Barrera, de cuatro años de edad, quien se encontraba jugando fuera de su domicilio en la colonia Cañada Blanca, en Guadalupe, cuando un vecino transitaba en una camioneta Town Contry y por el tamaño de la menor no la vio, embistiéndola de frente y muriendo en el lugar.

La cifra es alta si se compara con años anteriores, y sobretodo al recurso económico que se destina al rubro de seguridad, pues si bien se alcanzaron las 96 ejecuciones durante enero, tras ellas existe un basto aparato institucional donde operativos de seguridad, de inteligencia, protocolos de empresas e instituciones, así como entrenamiento de meses y campañas de reclutamiento buscan reducir estos muertos; mientras que los recursos para la cultura vial son mucho menores.

ISRAEL SANTACRUZ