2 de marzo de 2013 / 06:17 p.m.

A la toma de posesión acudieron líderes y gobernadores priistas, además del embajador de EU, Anthony Wayne.

 

Jalisco.- Entre políticos, charros y diplomáticos, el PRI celebró ayer su regreso al gobierno de Jalisco.

Tras 18 años de panismo en los que Alberto Cárdenas, Francisco Ramírez Acuña y Emilio González gobernaron la entidad, ayer el priismo no ocultó su beneplácito por regresar al poder.

De los gobernadores del tricolor solo tres estuvieron ausentes: el de Michoacán, Fausto Vallejo, por problemas de salud, y los de Coahuila, Rubén Moreira, y del Estado de México, Eruviel Ávila, por complicaciones en su agenda.

Por la mañana, ante el Congreso local, Aristóteles Sandoval, rindió protesta al cargo que habrá de desempeñar durante los próximos cinco años y nueve meses.

Después del acto protocolario se dio paso a una gran reunión en el Hospicio Cabañas, donde el mandatario estatal fue recibido por la cúpula de su partido, así como una gran variedad de invitados especiales.

Desde la noche anterior el embajador de Estados Unidos, Anthony Wayne, llegó a Guadalajara para participar en el encuentro y tuvo para ello un lugar en primera fila.

Entre los gobernadores priistas asistentes, que fueron nombrados uno a uno por el gobernador entrante, fue evidente que una figura ajena a ese círculo los superó en popularidad.

Sentado muy cerca del embajador estadunidense, Vicente Fernández, el charro de Huentitán, llegó partiendo plaza entre los mandatarios y al ser nombrado por Aristóteles Sandoval superó cualquier otro aplauso brindado por los asistentes.

También entre los invitados especiales que escucharon las líneas estratégicas que seguirá el nuevo gobierno priista de Jalisco, se encontraban figuras representativas del deporte originarias de ese estado, como la golfista Lorena Ochoa y el piloto Sergio Checo Pérez.

Al frente, ocupando los primeros lugares de la sillería instalada en el patio central del Hospicio Cabañas, estaban también los dirigentes priistas. El senador Emilio Gamboa y el diputado Manlio Fabio Beltrones, lo mismo que el presidente nacional del PRI, César Camacho, aplaudían, sonrientes, las propuestas de su correligionario.

Pero no solo la clase política priista asistió al acto. Ahí también estaban el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, el gobernador de Oaxaca, Gabino Cué, y el de Tabasco, Arturo Núñez, a quienes desde el atril, el gobernador jaliscience les agradeció su asistencia.

También estuvo presente el presidente del Partido Verde, Arturo Escobar, y en representación del presidente Enrique Peña Nieto, Jorge Carlos Ramírez Marín, secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, y el obispo emérito de Ecatepec, Onésimo Cepeda, quien acudió a pesar de llevar el brazo izquierdo en un cabestrillo.

En su discurso, Aristóteles Sandoval de inmediato se refirió al regreso priista al gobierno local: “"La espera fue larga y esta espera terminó, hoy iniciamos la tranformación de nuestro estado, un cambio del quenacerá una era de bienestarque heredaremos seguramente a nuestros hijos y nietos, una renovación que traerá orden y certeza"”.

También habló de lo que su gobierno realizará en materia de combate a la delincuencia y señaló que en Jalisco "“vamos a trabajar unidos y coordinados con las fuerzas federales y municipales para que las calles vuelvan a ser tuyas"”.

Para cerrar, se desmarcó de la administración anterior: “"Llegó el momento de utilizar los recursos con conciencia, eficacia, con austeridad, no más dispendio, no más despilfarro del dinero de los jalisciences"”.

Terminado su primer discurso, el mandatario salió entre aplausos, abrazos y porras, y realizó su primera gira de trabajo.

DANIEL VENEGAS, ENVIADO