21 de junio de 2013 / 01:38 p.m.

Monterrey • Lucila Mariscal regresó a Monterrey por sus fueros… ¡y de qué forma!

Y es que la actriz volvió anoche a las marquesinas teatrales regiomontanas con la puesta en escena Despellejando chiles, con un rotundo éxito.

La puesta en escena original de Hernán Galindo y protagonizada por Doña Lencha fue bien arropada por el público regio que abarrotó por completo la sala 1 del Teatro Versalles.

La comedia cuenta con un reparto de lujo integrado por Claudia Ábrego, Marcela Mistral y Violeta de la Paz, que le dan a la historia un toque divertido que la hace única.

Con el carisma y la gracia que caracteriza a Lucila Mariscal, hizo que los presentes no pararan de reír durante más de dos horas que dura la puesta en escena.

Despellejando chiles narra la vida de Doña Colo, una nana entrometida y chismosa que trata a toda costa de enterarse de los secretos más ocultos de sus “niñas”, tres hermanas de sociedad que se disputan el amor de un mismo hombre.

Eugenia (interpretada por Marcela Mistral), Marcia (Claudia Ábrego) y Lorena Garza García (realizada por Violeta de la Paz) son las clásicas chicas caprichosas.

El clímax de la pieza teatral llega cuando en una sola noche se descubren los secretos que las tres hermanas tenían muy ocultos, sin embargo, el dolor y la traición quedan en un segundo término, pues con las ocurrencias de Lucila Mariscal el público se divierte a morir.

"Qué bella gente tiene Monterrey, qué barbaridad de ‘mondaos’ hay esta noche. Gracias por haber venido a ver esta obra preparada con tanto amor para todos y cada uno de ustedes. Me siento muy contenta de estar aquí en el Teatro Versalles.

“Esta noche se quedará para siempre en mi corazón. Ha sido un estreno divino que nunca voy a olvidar. Gracias por sus aplausos y su presencia", comentó Lucila Mariscal visiblemente conmovida

Despellejando chiles es una obra escrita exclusivamente para Lucila Mariscal, así lo comentó el director Hernán Galindo, ya que ninguna actriz podría realizar el papel de Colo.

"Hace dos años escribí esta comedia y cuando la estaba redactando escuchaba la voz de la hermosa Lucila Mariscal en este personaje de la nana. Definitivamente esta obra es de ella y para ella. Nadie podría realizar ese papel tan carismático y cómico.

"Es un privilegio tener aquí en el Teatro Versalles a una dama extraordinaria que no hizo llorar de risa esta noche. Sin duda, un estreno de lujo. Gracias a todos por estar aquí", comentó Hernán Galindo.

ÉDGAR LEAL