23 de abril de 2013 / 12:07 a.m.

Con sólo seis fechas por delante el León sigue esperando que despierten jugadores que fueron claves el torneo pasado para poder lograr el desempeño que los encumbró dentro de los tres primero lugares de la Liga.

Es el caso del colombiano Hernán Burbano que pasó de ser el desequilibrante volante ofensivo a sólo el recuerdo de lo que mostró durante dos torneos consecutivos con la fiera.

El tiempo se acaba y hay muchos que están perdiendo la vitrina.

"Yo creo que uno como jugador siempre tiene la autocrítica y uno por ahí se da cuenta de las cosas que está haciendo mal, las cosas que ha dejado de hacer y las que tiene que hacer. Yo creo que por ahí lo que tengo que hacer es encarar más, eso es lo mío, es mi fuerte y creo que en la medida que haga eso voy a tener muchas posibilidades de mejorar en mi juego", señaló el jugador cafetero del León que utiliza en su espalda el número uno.

Burbano centraliza su juego, los pases laterales dejan de ser un recurso para convertirse en la jugada más recurrente del colombiano que ha perdido su empuje y fuerza al momento de recibir la pelota por las bandas, mayormente por la de la izquierda.

"Bueno por ahí un poco se perdió la confianza y por ahí también los rivales te analizan y bueno se dan cuenta de que eres encarador o que eres rápido y ya salen a hacer doblaje en la marca".

Agregó, “creo que el futbol es de día a día y todos los días tienes que ratificar porqué estás aquí, porque estás en un equipo tan importante y creo que así como lo dice él en estos últimos juegos muchos nos jugaremos la continuidad o podemos no sé, dar chance a que nos manden a otro lado a que nos saquen del Club".

Uno de los elementos del León que más llamó la atención y por quién algunos de los equipos más poderosos económicamente hablando preguntaron fue precisamente el número 1 de los panzas verdes

El tiempo se acaba para ratificar su lugar con el León o en su defecto, y como lo deja entrever en varias entrevistas, ganar la atención de otros equipos para migrar a mitad de año. Burbano tiene que reinventarse nuevamente o morir.