8 de mayo de 2013 / 11:27 a.m.

Monterrey.- • La señora Isabel Hernández no guarda rencor, ni tiene ningún sentimiento de coraje en contra de la mujer que durante más de 12 horas la mantuvo inmersa entre el dolor y la desesperación.

La alegría regresó al hogar de la familia Castillo Hernández y eso les da ánimos para seguir adelante y dedicarse al bebé que volvió sano y salvo.

“"La verdad estoy muy contenta de tenerlo conmigo, de que me ayudaron a recuperarlo, porque sí son momentos que yo no se los deseo a nadie"”, declaró.

El ama de casa de 38 años dijo que el lunes vivió las horas más largas y amargas de su vida, pues llegó a temer lo peor.

“Que la señora se desquiciara al momento en que se sintiera acorralada y le hiciera algo a mi bebé, como igual, era positiva, que me lo iba a regresar, que Dios le iba iluminar su corazón y me lo regresara sano”, recalcó.

Casi a la medianoche del domingo nació Ricardo de Jesús en el hospital Metropolitano. Horas después, al separarse de su hijo en los cuneros, sintió una extraña sensación.

“"Al momento que yo dejé a mi bebé en el cunero yo traía mucha angustia, me dolía dejar a mi bebé solo, porque se iba a quedar prácticamente solo"”, recordó.

Fue como a las 10:30 horas del lunes cuando un médico le informó del plagio.

“"Imagínese: Voy saliendo de una cirugía, apenas voy reaccionado de la operación, de la anestesia, y que te digan que a tu bebé te lo roban, ¡sientes la muerte!"”, dijo.

Pese a lo complicado del caso, siempre mantuvo inquebrantable su fe, esperando que el bebé regresara a su lado en el transcurso de las horas.

“"Yo encontré refugio en Dios, porque yo se que él me lo dio y él también me lo iba a regresar. Tengo confianza en Jesús"”.

Dejó en claro que no le guarda rencor a la mujer que sustrajo al niño y que tampoco le tiene coraje, pues ella no es quién para juzgarla.

“"Yo la perdono porque soy madre. Yo no sé qué pasó en su vida de ella, no sé, pero yo no soy nadie para juzgarla, solamente Dios es el que la va a juzgar"”, aseveró desde la sala de su casa en la colonia Villas del Arco.

Sin embargo, aclaró que la presunta “"robachicos"” deberá responder ante la ley por el delito cometido.

“"Sí, claro. La ley del hombre es la que la va a castigar y tiene que responder por sus actos"”, puntualizó.

Es así como la felicidad regresó al seno de la familia Castillo Hernández, especialmente para dos hermanitas del pequeño Ricardo de Jesús, de 5 y 8 años de edad.

Los padres del bebé expresaron su agradecimiento a las autoridades estatales y a la propia comunidad, por haber colaborado para la recuperación del recién nacido.

Y el padre agradece colaboración

Ricardo Castillo Sánchez, padre del bebé que fue plagiado y luego recuperado el lunes, dijo que la tarde y noche del domingo, mientras estaba en la sala de espera del hospital Metropolitano, observó a la secuestradora.

Indicó que la actitud de la mujer se le hizo extraña y sospechosa, pero la preocupación de tener noticias de su esposa provocó que no se fijara en más detalles.

“"Estando sentado ahí, yo siempre escuchaba pláticas de ella con otras personas. Oí que argumentaba que ya tenía allí dos días. Decía que tenía una hermana en el área de parto"”, refirió el técnico en refrigeración, de 37 años.

Fueron varias horas las que la “"robachicos"” estuvo en la sala de espera y él nunca vio que les preguntara a los médicos sobre la supuesta familiar que iba a dar a luz.

“"Nunca salían a avisar de cómo estaba su pariente, y tampoco ella preguntaba. Ella nunca preguntó por su pariente, entonces eso era muy extraño"”, explicó.

Castillo Sánchez tuvo la oportunidad de ver a su hijo recién nacido como a las 6:00 de la mañana del lunes, y luego, por recomendación del personal de enfermería, se retiró a descansar a su domicilio.

En esos momentos, no imaginaba que estaba a punto de vivir la peor pesadilla de un padre: que de pronto le dijeran que su hijo había sido robado de uno de los cuneros.

Por tal motivo, pide ahora a las autoridades del Hospital Metropolitano a ser más concientes y redoblar los esfuerzos para brindar una mejor atención a los pacientes y sus familiares, principalmente en lo que se refiere a la seguridad.

“"Eso es lo que pudiera yo decir. ¿Por qué no ponen atención en las personas que ven que ya tienen tiempo allí y no preguntan por nadie? Digo, hay que ir con esas personas y preguntarles: ¿A quién estás esperando?, ¿qué pasa?"”, cuestionó.

Durante la entrevista en su domicilio de la colonia Villas del Arco, en los límites de Salinas Victoria y El Carmen, el joven padre de familia agradeció a las autoridades policiacas y a la comunidad su colaboración para recuperar al bebé de un día de nacido.

AGUSTÍN MARTÍNEZ