8 de mayo de 2013 / 11:17 a.m.

Monterrey • Luego de que la mujer que plagiara a un bebé en el hospital Metropolitano decidiera entregarse y regresarlo la noche del lunes, comenzaron los despidos y renuncias por parte de directivos y personal del nosocomio.

Tras el escándalo, el director del nosocomio, Justino Rocha Márquez, presentó y le fue aceptada su renuncia.

El secretario de Salud, Jesús Zacarías Villarreal, declaró que en torno a la negligencia que generó la sustracción de este bebé, fueron cesados Eusebio Tijerina Moreno, administrador del hospital; Juan Francisco Villarreal García, jefe de Conservación y Mantenimiento; y Augusto Herrera, jefe de Seguridad Interna.

En calidad de encargado del hospital, Villarreal Pérez nombró a Víctor Manuel Santana, quien fungía como subdirector del nosocomio.

El funcionario estatal dijo que por instrucciones del gobernador, Rodrigo Medina se inició una revisión profunda sobre los hechos en donde se analizaron los procedimientos, condiciones y circunstancias en los que se dio el robo del bebé de nombre Ricardo, por parte de una mujer que en cuestión de horas lo regresó.

A pesar de las deficiencias del hospital, Jesús Zacarías Villarreal dijo que en primera instancia se comprobó que el nosocomio cuenta con las debidas medidas de seguridad como el llamado Código Rosa, pero que se detectaron fallas humanas, por lo que se procedió al cese de los responsables.

“"Básicamente los protocolos que fallaron es el del acceso al hospital, de la puerta principal o las puertas principales al hospital, y el procedimiento de las visitas a nivel de piso. De tal manera que eso es permanente, forma parte de las revisiones permanentes, pero finalmente, repito, la falla humana está ahí presente”, dijo.

Aún con el despido de tres funcionarios y la renuncia de director, el secretario de Salud comentó que iniciaron procedimientos de responsabilidades como lo marca la ley, por lo que la averiguación continuará y se podrían deslindar responsabilidades de otras personas.

Incluso, comentó, se investiga a todo el personal que estuvo involucrado en el caso, como son las enfermeras y que aunque el recurso humano y monetario del hospital es suficiente, se harán las revisiones pertinentes y en caso de que se requieran más cámaras se instalarán.

Horas antes, el gobernador Rodrigo Medina de la Cruz ya tenía los primeros informes del caso y había adelantado despidos.

“"En primera instancia, reportan que una cámara del piso seis no funcionaba, o sea, sí funcionan, pero no en ese momento, situación que es muy grave y obliga a la autoridad a realizar una investigación profunda para encontrar al responsable"”, dijo el mandatario estatal.

“"Si esto es así, se verifica que hay una negligencia del director del hospital, tendrá que perder el empleo”, adelantó.

En todos lados puede suceder que se den desperfectos, lo mismo en empresas privadas que en instalaciones públicas, dijo, “lo que no se puede permitir es que no haya chequeo, revisión, aviso oportuno, no podemos darnos el lujo de tener por tiempo prolongado no funcionando esas cámaras”, puntualizó.

Afortunadamente, la mujer que robó al bebé optó por entregarse ante las autoridades, y durante la mañana rindió su declaración en torno a los hechos de los que presuntamente es responsable.

“"Gracias al esfuerzo de difusión y despliegue policiaco en carreteras, en las calles, en el aeropuerto, la mujer se vio cercada y acosada por parte de la autoridad y la sociedad, y decidió regresar al menor"”, dijo Medina de la Cruz.

Los dan de alta

El bebé que fue plagiado del hospital Metropolitano regresó al nosocomio para reunirse con su madre, quien continuaba internada y, tras ser revisado por los médicos, ambos fueron dados de alta la tarde de este martes, saliendo por la puerta del personal.

Isabel Hernández Alfonso, de 38 años de edad, madre del menor, a quien llamarán Ricardo de Jesús, comentó que los momentos de angustia que vivió no se los desea a nadie, y tras tener a su hijo en brazos, no se despega ni un sólo momento de él.

“"Anoche me entregaron a mi bebé como a las 12:30, yo lo recibí, se lo entregaron a mi esposo; está muy bien, sí me lo entregaron bien, tuvo el chequeo con el pediatra, pero la tragedia, la notica, es algo que no se le desea a nadie: estás en shock, sedada y con la cirugía y la notica encima"”, señaló Isabel Hernández Alfaro en una entrevista vía telefónica.

Quiso montar farsa a esposo

Durante sábado y domingo, María de Lourdes Hernández Pérez revisó las condiciones de seguridad en el Hospital Metropolitano, sin levantar una sola sospecha del personal.

Para el lunes, la mujer de 34 años y originaria de Matamoros, Tamaulipas, estaba lista para secuestrar al menor Ricardo de Jesús, con lo que planeaba completar la farsa montada para no tener problemas con su pareja por haber perdido al bebé que esperaban, de seis meses de gestación.

“Esto le ocasionó la inquietud, según sus confesiones, de que pudiera crearle un problema con su pareja, y fingió que el embarazo seguía y fue planeando hasta el momento que comete este ilícito, el poder fingir que había tenido un parto robándose a un bebé recién nacido.

“Primero fingiendo ser pariente de la señora que había dado a luz a este niño y que una enfermera le pide que lo deje que ya no era la hora de visita, en un descuido que tienen las enfermeras por estar en otras labores, ella lo toma, lo mete a una bolsa que llevaba con ella y es como sale del hospital”, dijo Jorge Domene, vocero de Seguridad.

Añadió que, tras percatarse que su figura estaba en todos los medios de comunicación, Hernández Pérez se entregó.

RICARDO ALANÍS, LUIS GARCÍA Y ZYNTIA VANEGAS