15 de agosto de 2013 / 12:06 p.m.

Monterrey • Tras el condicionamiento para liberar el permiso de construcción de la Línea 3 del Metro, el Gobierno del Estado respondió al municipio de Monterrey que sí habrá reestructura del transporte urbano en torno al proyecto… pero hasta 2015.

Fernando Gutiérrez Moreno, secretario de Desarrollo Sustentable, dijo que existe un convenio con el Gobierno Federal que establece un compromiso expreso para convertir a las unidades del transporte en rutas difusoras y alimentadoras a lo largo de los 41.5 kilómetros que comprenderá la obra.

Dicho acuerdo es del conocimiento de la autoridad municipal, incluida su alcaldesa, Margarita Arellanes Cervantes, quien esta semana amagó con retener el permiso de construcción en tanto se reordene el movimiento de camiones por las avenidas que comprenden el trazo de la Línea 3.

“(La reestructura) tiene que ser simultáneamente con el arranque de operación, porque si reestructuramos sin que esté en funcionamiento la Línea 3 y las ramales, pues vamos a causar una molestia al usuario”, expresó.

¿Entonces estará lista hasta el año 2015?

“Únicamente puede arrancar con el arranque (sic) de lo que es la troncal y los transmetros, porque si no, ¿para que te sirve reestructurar si no tienes un servicio que dar a cambio? Lo que está buscando en este momento es una reestructura que las convierta en rutas más pequeñas”, detalló el funcionario estatal.

Gutiérrez Moreno afirmó que será un proceso similar al implementado en la Ecovía, y coincidió con Arellanes en que nunca se hizo una reestructura en las Líneas 1 y 2, lo que provocó un triple efecto negativo para las obras y la vialidad de estas zonas.

“Tenemos ahí prácticamente que compiten, y eso es malo para el Sistema Metro, es malo para el sistema de transporte público y es malo para el usuario, entonces lo que sí se está haciendo es esta reestructura que ya está claramente marcada”, expresó.

La autoridad estatal prevé entrar en un diálogo con los municipios de Monterrey, San Nicolás, Apodaca y Guadalupe, pues la reestructura les impactará en forma directa a ellos por la operación del Transmetro.

“Son arriba de 30 rutas las que se van a reestructurar, el condicionamiento (de Monterrey) está en base al marco legal definitivamente, yo creo que lo que (la alcaldesa) está buscando más bien es decirnos qué es importante la reestructura”, consideró Gutiérrez Moreno.

Pese al tono empleado por Arellanes para condicionar la entrega del permiso, la administración estatal descartó que se trate de una amenaza velada o represente alguna componenda política por parte de la edil regiomontana.

Dados los tiempos marcados en la Ley de Desarrollo Urbano de Monterrey, el estado calculó que el plazo para responder a la solicitud de construcción vence el 4 de septiembre próximo.

LUIS GARCÍA