20 de julio de 2013 / 02:02 a.m.

Oaxaca • La titular de la Secretaria de Desarrollo Social (Sedesol), Rosario Robles, afirmó que si no hay desarrollo y progreso en el sur, jamás México tendrá una democracia plena y podrá tener un país en paz, luego de que realizó una gira por Oaxaca donde anunció que emulara el programa de cocinas comunitarias, - impulsado con éxito por el gobernador aliancista Gabino Cué-, para fortalecer los alcances de la Cruzada Nacional contra el Hambre.

Dijo que han pasado han pasado más 100 años de que hubo una revolución, que se hizo estallar para que hubiera justicia social, y todavía, precisó “hay tanta deuda que pagar con nuestro pueblo y con nuestra gente”.

Indicó que "México tiene que voltear hacia el sur del país, y México tiene que pensar que sin este sur, poderoso, fuerte, productivo, nunca vamos a tener una democracia plena, ni vamos a poder tener un país en paz", consideró.

Por ello anunció que la política social que ejerce el gobierno federal tendrá un viraje, -un cambio radical en la estrategia-, bajo dos importante vértices de acción, como lo son el impulso a la capacidad productiva de los mexicanos y la consolidación de una vocación más comunitaria y de participación social de todas las acciones que se ejecuten dentro del ámbito de la Cruzada contra el hambre en las comunidades rurales y marginadas.

Consideró como una vergüenza que en México haya gente que no tengan nada que comer y más vergonzoso que quienes no tengan la posibilidad de llevarse un bocado sean niños y niñas.

Dejó claro que en la lucha contra la pobreza, no hay colores, ni partidos, mucho menos ideologías, advirtiendo que hay un compromiso ético y moral para mitigar las condiciones de desigualdad de todos los mexicanos, sin exclusiones.

Adelantó que los alcances o retos de la política anti pobreza, serán medidos por el Coneval y precisó: "Y no nos vamos a poder hacer tontos frente a las evaluaciones por que hay vamos a demostrar si verdaderamente hemos sido eficaces en nuestras políticas públicas ejecutadas, que va más allá de los paliativos del pasado, cuando solo se entregaban despensas, ahora vamos por una estrategia integral para garantizar el acceso a la alimentación".

Robles, se vio admirada por los alcances que ha tenido el programa de cocinas comunitarias que se ejerce en Oaxaca en al menos unas 133 municipios indígenas, donde los recursos son supervisadas, y auditados por una asamblea comunitaria y los centros de atención sean operados por mujeres.

Añadiendo que se buscara emular y copear tal modelo para llevarse al resto de los estados del país, como Chiapas, Veracruz y Guerrero donde también hay problemas de hambruna.

"Son las cocinas comunitarias, un producto más de Oaxaca para México", enfatizó al anunciar que copeara el modelo para hacerlo una estrategia nacional.

En la comunidad de Santa Inés del Monte, la funcionaria federal atestiguo la operación de diversas cocinas comunitarias, y dio el banderazo de arranque del programa de distribución de alimentos.

También evaluó los logros del programa de pensión para los adultos mayores de 65 años e hizo entrega del programa del seguro para jefas de familia.

"Estoy aquí, por instrucción del Presidente, ensuciándome los zapatos, cumpliendo con mi responsabilidad para hacer llegar los beneficios que tiene el gobierno federal a quien menos tienen".

En el municipio de Guadalupe Etla, supervisó las acciones emprendida por la empresa Liconsa, donde anunció inversiones del orden de 190 millones de pesos para mejorar el abasto de productos a las zonas rurales de mayor pobreza.

Robles aprovechó para asegurar que se mantendrá el precio de venta de 4 pesos con cincuenta centavos el litro de leche, aún cuando el gobierno sigue subsidiando la empresa social.

En tanto el gobernador Gabino Cué, urgió a la federación voltear sus ojos a Oaxaca, para revertir las condiciones de marginación advirtiendo que solo alineando las acciones de los tres órdenes de gobierno se podrán revertir las condiciones de desigualdad que padece la entidad.

ÓSCAR RODRÍGUEZ