29 de agosto de 2013 / 01:37 a.m.

El partido por la octava fecha del torneo Apertura mexicano entre América y Pumas, dos de los equipos más grandes del país, se jugará el lunes por la noche y no el domingo a mediodía, como estaba programado oficialmente, informó la liga mexicana el miércoles por la noche.

La modificación en la fecha y hora del encuentro se realizó a pedido de las autoridades de la Ciudad de México que están padeciendo para controlar movilizaciones políticas y sindicales.

Otro encuentro, el de Cruz Azul ante Querétaro, sí se jugará el sábado, pero la sede será Jasso, Hidalgo, al norte de la capital y no en el estadio Azul como estaba programado.

El sábado se tiene prevista una marcha en el centro de la capital, por parte de organizaciones que se oponen a una propuesta de reforma energética del presidente Enrique Peña Nieto, la cual propone modificar la Constitución para permitir una participación amplia de la iniciativa privada en la exploración y explotación de crudo, hasta hoy controlada por la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex).

El domingo, día en que se iba a realizar el encuentro entre América y Pumas está programado el informe anual de Peña Nieto mientras la capital del país es afectada por las protestas de miles de maestros que han desquiciado el tráfico y que han puesto en alerta a las autoridades de seguridad pública.

El martes las autoridades capitalinas dijeron que se habían acercado a la liga de fútbol para plantearle que no contaban con suficientes policías para resguardar la seguridad de los encuentros deportivos, debido a que el fin de semana, los agentes estarán concentrados en otras actividades masivas.

Los profesores que se manifiestan son miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), un grupo disidente del mayor sindicato magisterial, y han protestado contra una reforma en materia educativa, uno de cuyos apartados busca que todos los maestros sean evaluados para permanecer en sus cargos.

Los maestros opositores a la reforma argumentan que las evaluaciones violan los derechos laborales de los educadores.

No es la primera vez que en México se posponen encuentros de fútbol por manifestaciones civiles. Hace apenas un par de años, el partido entre América y Cruz Azul se movió un día porque se iba a disputar un 2 de octubre, una fecha en la que grupos de manifestantes protestan para recordar la matanza de estudiantes ocurrida en esa fecha, pero en 1968.

AP